Confirmado por el Gobierno: abierto el plazo para pedir la ayuda de hasta 1.350 euros para combustible
El pasado 1 de septiembre se abrió el plazo para solicitar la ayuda directa por vehículo correspondiente al segundo paquete de ayudas. Esta prestación está dirigida a los titulares de vehículos en transporte que no pueden acogerse a la devolución del gasóleo profesional. Las cuantías económicas dependen del tipo de vehículo y de la flota.
Los camiones pesados propulsados por GLP, GNC, GNL o diésel en Canarias, Ceuta y Melilla reciben 1.350 euros, mientras que los autobuses VDE cuentan con una ayuda de 731 euros. En el caso de los camiones ligeros MDPE de menos de 7,5 toneladas, la cantidad asciende a 499 euros, mientras que las furgonetas de mercancías MDLE disponen de 225 euros y los taxis y VTC reciben 150 euros.
Ayudas directas a vehículos excluidos del gasóleo profesional
«Se establece un sistema de ayudas directas destinado a los profesionales del transporte terrestre por carretera que, respecto de determinados vehículos, no puedan beneficiarse de la devolución parcial del Impuesto sobre Hidrocarburos prevista en el artículo 52 bis de la Ley 38/1992, de 28 de diciembre, y que sean titulares de las autorizaciones y de los medios de transporte contemplados en el apartado 2. El objetivo de estas ayudas es paliar el impacto negativo que el incremento de los costes de los productos petrolíferos, provocado por la crisis en Oriente Medio, está teniendo sobre la actividad del transporte por carretera», determina el artículo 25.1 del Real Decreto-ley 18/2026.
Pueden acceder a estas ayudas los autónomos y sociedades que, a fecha 31 de junio de 2026, sean titulares de autorizaciones de transporte VDE, VT, VTC, VSE, MDLE o MDPE, así como los titulares de autobuses urbanos o licencias de taxi, incluidos los Eurotaxi, siempre que no figuren como beneficiarios del gasóleo profesional.
Las cuantías varían en función del tipo de vehículo: serán de 1.350 euros para camiones pesados que utilicen GLP, GNC, GNL o diésel en Canarias, Ceuta y Melilla; 499 euros para camiones ligeros MDPE de menos de 7,5 toneladas; 225 euros para furgonetas de mercancías MDLE; 150 euros para taxis y vehículos de alquiler con conductor (VTC); y 731 euros para autobuses VDE que utilicen GLP, GNC o GNL.
«La solicitud de ayuda es a través de la sede electrónica de la Agencia Estatal Tributaria, mientras que en el caso de los transportistas, conductores profesionales domiciliados en el País Vasco o Navarra, deberán hacerlo a través de sus propias haciendas forales», recuerda Alfonso García en COPE. La Agencia Tributaria dispone de un plazo máximo de tres meses desde la finalización del periodo de registro (30 de octubre) para efectuar el pago de las ayudas mediante transferencia bancaria.
Beneficiarios
La convocatoria está dirigida a profesionales titulares de una autorización de transporte público de mercancías, transporte de viajeros en autobús, taxi, VTC, transporte sanitario de personas o transporte terrestre urbano de pasajeros, siempre que cumplan las condiciones exigidas.
El objetivo de esta medida es prestar apoyo precisamente a aquellos profesionales que quedan fuera del sistema de devolución parcial del Impuesto sobre Hidrocarburos por el uso de gasóleo profesional.Quedan fuera de estas ayudas los vehículos que sí tengan derecho a dicha devolución, además de los vehículos eléctricos de batería (BEV), los de pila de combustible (FCEV) y los vehículos equipados con motores de combustión de hidrógeno (HICEV).
Para los transportistas acogidos al régimen del gasóleo profesional, las ayudas se conceden directamente en función del volumen de combustible consumido, manteniendo una cuantía total de 25 céntimos por litro. De esta cantidad, 5 céntimos corresponden a la ayuda directa, mientras que los 20 céntimos restantes proceden de la compensación aplicada en el Impuesto sobre Hidrocarburos.
Aumento en el precio del combustible
La inflación aumentó hasta el 4,3% interanual en agosto, lo que supone un aumento de siete décimas frente al mes anterior. El dato ha sido confirmado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata del mayor repunte de los precios desde febrero de 2023 y sitúa la inflación en su nivel más alto de 2026, después de cinco meses consecutivos con una tasa superior al 3%. La evolución se produce después del encarecimiento de los carburantes, unos productos que ya acumulaban varios meses de subidas debido a la guerra en Irán, pero que durante este verano han experimentado un incremento especialmente pronunciado.
De hecho, el INE señala que en agosto el precio de los combustibles aumentó un 28,2% interanual. En concreto, el gasóleo registró un encarecimiento superior al 30%, mientras que la gasolina subió un 17%.Todo ello se produjo pese a los descuentos puestos en marcha por el Gobierno durante agosto, que establecían una rebaja de 10 céntimos por litro, tanto para la gasolina como para el gasóleo.
Por su parte, la tasa de variación anual estimada de la inflación subyacente, que excluye del índice general los alimentos no elaborados y los productos energéticos, se reduce una décima, hasta el 2,9%. Este comportamiento indicaría que los efectos de segunda ronda derivados de la inflación energética se están conteniendo, al menos de momento.
