El coche eléctrico no salva el empleo del automóvil en Europa: los nuevos puestos no compensan los recortes

  • Andrea Aguado
  • Redactora de economía y coordinadora de OKMOTOR. Amante de las cuatro ruedas y la industria. Antes en informativos de Radio Televisión Castilla y León.

Los nuevos puestos de trabajo en el sector del coche eléctrico no compensan con la suficiente rapidez los recortes en la plantilla del sector automovilístico europeo, ya que la débil producción y los altos costes obligan a los fabricantes de automóviles y a los proveedores a reducir la capacidad de producción. Un ejemplo de ello son los despidos que se han visto obligados a acometer los grandes fabricantes automovilísticos en Europa, como es el caso del Grupo Volkswagen, BMW, Audi o Jaguar Land Rover.

Así lo explican fuentes cercanas al sector, en conversaciones con este diario, que han señalado que la plantilla del sector automovilístico alemán se redujo a 691.500 trabajadores en junio, 42.300 menos que un año antes, lo que se traduce en un descenso del 5,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Se trata del nivel más bajo de empleo en la automoción alemana desde el año 2005 y, además, del mayor recorte entre las grandes ramas industriales del país.

«En toda Europa, fabricantes de automóviles como el Grupo Volkswagen, Renault, Porsche y BMW están eliminando puestos de trabajo a un ritmo mayor del que pueden cubrirlos con nuevos empleos relacionados con la electrificación y el software», explican las citadas fuentes a este diario.

Despidos en el automóvil

El último constructor en anunciar una reestructuración de su plantilla ha sido Jaguar Land Rover (JLR), el mayor fabricante de automóviles de Reino Unido, que recortará alrededor de 4.000 puestos de trabajo, lo que se traduce en el 10% de su plantilla actual, durante los próximos dos años ante el incremento de los costes, la caída de las ventas y el impacto de los aranceles estadounidenses a los vehículos británicos.

No sólo despidos. El Grupo Volkswagen se plantea el cierre de cuatro plantas en Alemania, Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm, de forma escalonada entre 2031 y 2034, ya que, actualmente, el fabricante automovilístico alemán no puede garantizar una asignación futura y competitiva de producción.

Sin embargo, esta crisis en plena transición del coche de combustión al coche eléctrico no solo está afectando a los fabricantes, sino también a los proveedores de la automoción. Las empresas dedicadas a la fabricación de componentes y accesorios para vehículos redujeron su plantilla un 7,6%, hasta los 219.500 trabajadores, mientras que los fabricantes de automóviles y motores recortaron un 6,1%, hasta los 429.200 empleados. En cambio, los proveedores de carrocerías, remolques y estructuras aumentaron su plantilla un 10%, aunque se trata de un segmento mucho más pequeño.

Regulación de Bruselas

Las exigencias de Bruselas con la reducción de emisiones de CO2 han obligado a los fabricantes automovilísticos a disparar sus inversiones para acelerar la transición de los vehículos de combustión al coche eléctrico en pleno aumento de los costes derivados de las tensiones geopolíticas, la caída de la demanda en los distintos mercados del Viejo Continente y el desembarco de nuevas marcas chinas en Europa con una fuerte apuesta tecnológica y con vehículos cada vez más avanzados y competitivos en precio.