Mascotas
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Los veterinarios expertos coinciden: si un animal causa un daño en una vivienda puede ser obligatorio un informe pericial

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Los conflictos relacionados con animales pueden tener consecuencias legales y económicas. En ocasiones, las versiones de las personas implicadas son contradictorias y es necesario tener pruebas que permitan acreditar los hechos. En este contexto, los informes periciales veterinarios desempeñan un papel fundamental.

A través de una valoración técnica e independiente, estos profesionales analizan las lesiones, los daños materiales, las circunstancias del incidente y las posibles responsabilidades relacionadas con el animal. Más allá de los los procedimientos judiciales, estos documentos también pueden ayudar a reclamar una indemnización, negociar con una aseguradora, resolver desacuerdos entre particulares o valorar si existen motivos suficientes para iniciar una acción legal.

Informe pericial veterinario

Los artículos 335.1 y 335.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil determinan que «cuando sean necesarios conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos para valorar hechos o circunstancias relevantes en el asunto o adquirir certeza sobre ellos, las partes podrán aportar al proceso el dictamen de peritos que posean los conocimientos correspondientes o solicitar, en los casos previstos en esta ley, que se emita dictamen por perito designado por el tribunal» y «al emitir el dictamen, todo perito deberá manifestar, bajo juramento o promesa de decir verdad, que ha actuado y, en su caso, actuará con la mayor objetividad posible, tomando en consideración tanto lo que pueda favorecer como lo que sea susceptible de causar perjuicio a cualquiera de las partes, y que conoce las sanciones penales en las que podría incurrir si incumpliere su deber como perito», respectivamente.

Un informe pericial veterinario es un documento de carácter técnico y legal que examina un hecho o una situación con implicaciones jurídicas a partir de conocimientos científicos especializados en veterinaria. Su finalidad es proporcionar al juez, al fiscal o a las partes implicadas información técnica que va más allá de los conocimientos propios del ámbito jurídico.

A diferencia de un informe clínico convencional, el informe pericial veterinario puede utilizarse como prueba en procedimientos judiciales de naturaleza civil, penal o administrativa y, por lo general, debe ser ratificado ante el órgano judicial por el profesional que lo ha elaborado. El veterinario que ejerce como perito debe mantener una posición independiente e imparcial, sin actuar como representante legal de quien solicita sus servicios. Su obligación es aportar una valoración técnica objetiva y ajustada a la realidad, incluso cuando sus conclusiones no beneficien a la parte que lo ha contratado.

Requisitos

Para que un informe pericial veterinario pueda tener validez en un procedimiento judicial, debe reunir una serie de condiciones que garanticen su rigor científico, su objetividad y su utilidad como prueba. Entre los principales requisitos se encuentran que el profesional sea un veterinario colegiado y cuente con experiencia acreditada en la materia que se analiza; que el documento esté elaborado siguiendo una metodología científica, apoyada en pruebas objetivas, protocolos veterinarios actualizados y bibliografía especializada; y que el perito actúe con independencia, imparcialidad y sin conflictos de intereses.

Asimismo, el informe debe presentar una estructura formal que incluya el preámbulo, un resumen del caso, las fuentes consultadas, las consideraciones técnicas, las conclusiones, la valoración correspondiente y la bibliografía. Estas conclusiones deben estar redactadas de manera clara, preferiblemente numeradas y comprensibles incluso para personas sin formación veterinaria. Por último, el profesional debe estar disponible para comparecer ante el juzgado, ratificar el contenido del documento y defender sus conclusiones durante el procedimiento.

Maltrato animal

A la hora de investigar y documentar posibles situaciones de abuso o negligencia, los informes periciales veterinarios recogen una evaluación exhaustiva del estado físico del animal, la identificación y descripción de posibles lesiones o señales de maltrato, el análisis de las condiciones en las que vive y la determinación del origen de las lesiones o, en su caso, de la causa de la muerte.

Cuando existen indicios de maltrato animal, el veterinario perito puede examinar directamente al animal o realizar una necropsia para esclarecer las circunstancias de los hechos y valorar si los daños son compatibles con una actuación intencionada. Su trabajo no se limita a establecer qué atención veterinaria requiere el animal, sino que también permite determinar cómo se produjeron las lesiones, cuál es su gravedad y qué consecuencias han tenido. De esta manera, el informe aporta pruebas técnicas relevantes que pueden servir de apoyo en una investigación y en un posible procedimiento penal.

«La actuación de los peritos veterinarios adquiere una relevancia creciente en la valoración de mordeduras, daños a otros animales, accidentes con ganado o caballos, daños materiales y comportamiento animal. El peritaje en responsabilidad civil por daños causados por animales interviene cuando un animal provoca lesiones, daños materiales, accidentes o perjuicios económicos a terceros. Los casos pueden incluir perros que muerden a personas u otros animales, ganado que invade carreteras, caballos que causan accidentes, animales escapados o daños en cultivos», detalla Perivet.