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César Millán, experto mexicano en entrenamiento canino (57 años): «El 99% de los perros se pueden rehabilitar, pero si el ser humano no quiere cambiar yo no puedo hacer nada por el perro»

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

César Millán se hizo conocido internacionalmente por su trabajo con perros con problemas de conducta. El experto mexicano explica que muchos comportamientos pueden modificarse, pero señaló un factor decisivo: la actitud de las personas que conviven con el animal.

Para Millán, uno de los principales obstáculos aparece cuando el propietario no acepta su responsabilidad sobre el comportamiento del perro. Según afirma, las situaciones más difíciles no siempre dependen del animal, sino de personas que rechazan modificar sus propias pautas.

El experto afirma que el 99,99 % de los perros pueden rehabilitarse, aunque introdujo una condición: si la persona no está dispuesta a cambiar, su margen de actuación con el animal resulta limitado.

¿Qué papel tiene el ser humano en el comportamiento de un perro?

Millán relacionó determinados problemas de conducta con la ausencia de estructura y orientación.

Según su explicación, proporcionar únicamente afecto no basta para que un perro sepa cómo comportarse. También considera importantes las reglas, los límites y la adaptación de la educación a las características de cada animal.

El mexicano puso el foco, en una entrevista concedida a Chilango, en el nivel de energía del perro y en la forma en que las personas gestionan su convivencia. Desde su perspectiva, una educación inadecuada puede contribuir a comportamientos como el miedo o la agresividad.

Por otra parte, la elección del animal ocupa un lugar relevante en su método. Antes de adoptar o adquirir un perro, Millán recomienda analizar aspectos como el estilo de vida, las horas que pasa una persona fuera de casa, el espacio disponible, los recursos económicos destinados a su cuidado y la presencia de familiares con alergias o miedo a los perros.

¿Todos los perros con problemas de conducta pueden rehabilitarse?

Millán relata dos casos que consideró especialmente complejos. Uno correspondía a una pitbull que había sufrido maltrato y había desarrollado una conducta extremadamente agresiva hacia las personas.

El segundo era un cruce de chow chow y golden retriever cuya relación de dependencia con su cuidadora había derivado también en episodios graves de agresividad.

Ambos animales, según cuenta en la entrevista, permanecían aislados de otros animales y personas, salvo de quienes habían conseguido establecer un vínculo de confianza con ellos.

Estos casos muestran que la rehabilitación canina puede encontrarse con situaciones en las que la convivencia necesita medidas especiales.

Por otro lado, el experto diferencia entre agresividad y miedo. En su opinión, un perro agresivo puede avanzar en el proceso de rehabilitación cuando se reduce su nivel de activación y se redirige su conducta. Con un animal temeroso, primero es necesario generar confianza antes de abordar otros cambios.

¿Cuándo hay que acudir al veterinario por un cambio de conducta?

Millán advierte de que no todos los cambios de comportamiento tienen un origen educativo. Si un perro modifica repentinamente su conducta, especialmente si comienza a morder, cambia sus hábitos de alimentación o altera de forma notable su consumo de agua, recomienda acudir primero al veterinario.

El motivo es que determinados problemas físicos pueden provocar reacciones defensivas o modificaciones de hábitos. Por ello, antes de atribuir un comportamiento inesperado a un problema de entrenamiento, plantea descartar posibles causas médicas.