Ángel Garó, su estocada definitiva: «Esa denuncia es el resultado de una persona desequilibrada»
La caída y el resurgir del Ángel Garó que ‘claudica’ y se sienta en ‘Sábado Deluxe’
“Darío, la expareja de Ángel Garó: “Su problema es que se pone excesivamente contento”” está bloqueado Darío, la expareja de Ángel Garó: “Su problema es que se pone excesivamente contento”
“El entorno de Ángel Garó ‘toma partido’ tras los supuestos malos tratos: “A lo mejor su novio quiere hacerse famoso”” está bloqueado El entorno de Ángel Garó ‘toma partido’ tras los supuestos malos tratos: “A lo mejor su novio quiere hacerse famoso”
Ángel Garó juró y perjuró no sentarse en el sillón de ‘Sábado Deluxe’: «Jamás me veréis en ese programa, yo no participo de esas cosas tan indignas. Me dedico a trabajar». Sin embargo, días más tardes aseguró querer dinero, pues según el humorista, se le estaba asesinando y eso había que pagarlo aumentando su cuenta corriente. Ahora, y tras varios dimes y diretes, el malagueño se ha convertido en el protagonista del ‘Deluxe’ al dar la cara frente a todas las acusaciones que pesaban sobre él. La más sonada y por la que este sábado ha decidido conceder la entrevista más difícil de su vida, la denuncia de malos tratos que su expareja, Darío Albelaira, le interpuso el pasado 24 de mayo. Una incriminación de la que él se ha declarado totalmente inocente: «Yo no lo toqué porque yo no he maltratado a nadie en mi vida. Odio el maltrato».
Tajante y mostrando gestos muy diversos durante su charla con Jorge Javier, Garó ha desvelado cómo se siente tras la imagen que se ha proyectado de él en los últimos días.»Estoy mal. He pasado dos semanas como un infierno, pero no tengo miedo. Tengo testigos de que no ocurrió», ha confesado. Y es que la vida de Ángel sufrió un auténtico vendaval al conocerse las lesiones que poseía su pareja y que llevaron al humorista a permanecer más de 29 horas en un calabozo. El actor considera que el origen de tal denuncia se encuentra en la salud del que fuera su pareja durante más de un año y medio: «Esa denuncia es el resultado de una persona desequilibrada. Sé de lo que padece, él esta medicado. Nosotros no teníamos relaciones sexuales, porque él tenía medicación muy fuerte. Lo he dado todo, amar es tener compasión. Cada uno tiene una cruz y a mí me ha tocado esta. Cualquier cosa puede salir de una persona que no está bien».
«Él a veces quería huir y forcejeábamos»
Garó ha explicado qué sucedió la noche de autos. Ángel atribuye la discusión a un episodio de celos por parte de Darío: «Esa misma noche le entró un ataque de celos y yo le dije que se fuera a casa. Esperé a que la gente se marchara y le recriminé lo que había hecho». Un hecho que él mismo ha confesado que no se repetía con asiduidad, aunque minutos más tarde ha revelado la existencia de episodios en los que la cordialidad brillaba por su ausencia. «No nos peleábamos mucho. Sin embargo, con él tenía miedo de lo que pudiera hacer. Era vivir en una inquietud. Él a veces lo que quería era huir y forcejeábamos. No denuncié porque tampoco me mató, se ponía nervioso porque se quería ir de casa y yo intentaba retenerlo, nada más», ha comentado.
Unas huidas que se repetían en el tiempo, de manera sucesiva, según Garó: «Él se marchaba porque parece ser que tenía una doble vida. Desaparecía varios días y dejaba las llaves en el buzón y luego volvía con dinero». ¿El motivo? El humorista ha dejado caer que podría encontrarse en la revelación que hizo el ex de Darío, José María. Su expareja hace tan solo unos días insinuó que Darío veía a gente y a cambio recibía una contraprestación, palabras a las que que Ángel ha respondido frustrado: «¿Qué te digo, Jorge?».
Darío no ha sido la única pareja que ha acusado al cómico de malos tratos. El que fuera su pareja durante más de siete años, Alexis Gauthier, visitó el pasado sábado ‘El deluxe’ y desveló que la convivencia entre ambos era profundamente complicada: «A santo de nada se le hace un cortocircuito y ahí es sálvese quien pueda. En una ocasión me agarró del pelo cuando íbamos conduciendo y casi tenemos un accidente». Un hecho que Garó ha negado rotundamente, y al que se han sumado posibles justificaciones ante los vídeos y audios que se han publicado y que no dejaban en buen lugar al cómico. Ahora, solo espera que la Justicia sea quién hable.
La caída de Ángel Garó
Con pocas respuestas ante el declive personal y profesional que ha experimentado en los últimos quince días, Ángel no ha reconocido el bajo ritmo profesional en el que supuestamente se encuentra. Garó siente que su honor se ha visto vilipendiado y ha aclarado cuál es su situación profesional en estos momentos: «Se ha tirado por tierra mi trabajo. Profesionalmente me encuentro muy bien. Trabajo con la regularidad propia de una persona exigente, me han ofrecido muchos programas de televisión, pero prefiero el teatro. No me siento olvidado». Su voz y sus chanzas ya no provocan tantas carcajadas, pues el malagueño ha creado una imagen que, poco o mucho, tardará en ocultarse en el tiempo.
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