Internacional
China

Desde 2008 China lleva construyendo estaciones de metro en medio de secarrales, 18 años después hemos descubierto la razón

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

A finales de la década de los 2000 comenzaron a circular una serie de imágenes procedentes de China en las que se podían estaciones de metro completamente nuevas en medio de secarrales. Desde Occidente, muchos interpretaron estas imágenes como un enorme despilfarro de recursos e incluso como una muestra de planificación urbana irracional. Sin embargo, con el paso del tiempo ha quedado claro que aquella percepción estaba muy lejos de la realidad. Como muestra un vídeo que se ha vuelto viral, hoy esas mismas zonas cuentan con amplias avenidas, rascacielos y barrios densamente poblados. Todo ese desarrollo urbano surgió precisamente alrededor de aquellas estaciones de metro que en su día generaron tantas críticas en Internet.

La estrategia china seguía una idea tan simple como innovadora: el metro no se construye porque ya exista una ciudad, sino para ayudar a crearla. De esta manera, China invirtió el modelo tradicional occidental, donde las infraestructuras suelen llegar cuando el crecimiento urbanístico las requiere. En este caso, el transporte actuó como el motor inicial que atrajo residentes, empresas e inversiones. Aunque durante años muchas de esas estaciones permanecieron prácticamente vacías, formaban parte de una visión de desarrollo planificada a largo plazo.

Las estaciones de metro que está construyendo China

El ejemplo que mejor ilustra esta estrategia es el de la estación Caojiawan, inaugurada en octubre de 2015 en las afueras de Chongqing. Durante años, fue considerada un símbolo del despilfarro debido a su aparente aislamiento en medio de extensas zonas cubiertas de vegetación, con accesos rodeados de maleza. Sin embargo, la realidad actual es muy diferente. El entorno se ha convertido en un importante núcleo urbano, rodeado de edificios residenciales, comercios y servicios, con una población que supera los 816.000 habitantes. Su transformación refuerza la visión china de que, en determinadas circunstancias, el metro puede llegar antes que la propia ciudad.

La rápida expansión de las redes de metro provocó un importante aumento de la deuda de muchos gobiernos locales, y diversos expertos advirtieron que en algunas zonas se estaba construyendo a un ritmo superior al que justificaba la demanda existente. Para corregir esta situación, las autoridades chinas endurecieron los requisitos de aprobación y limitaron nuevos proyectos.

«Puede que la estación de Caojiawan no esté en la zona más popular por ahora. Pero con el desarrollo de la línea férrea, es posible que atraiga a más gente a la zona y contribuya a acelerar el desarrollo urbano a lo largo de la línea», defendió un empleado la productora de vídeo digital china Manner Video a CNN.

Sin embargo, una vez que algunas estaciones comenzaron a operar, también salieron a la luz diversas deficiencias. Algunas contaban con una única entrada, los transbordos resultaban largos e incómodos para los pasajeros y, en varias líneas con gran afluencia, faltaban vías destinadas a servicios exprés. Además, las inundaciones que tuvieron lugar en Zhengzhou demostraron que este tipo de infraestructuras requieren un mantenimiento constante y una planificación que priorice tanto la comodidad como la seguridad de las personas.