No fue el cambio climático: los científicos sugieren una nueva y sorprendente causa para la extinción de los mamuts
Un mamut de hace 1 millón de años contiene el ADN microbiano más antiguo
Manada de leones mata a un mamut y 39.000 años después recuperamos su ARN
Descubren restos de mamuts cazados por humanos hace 25.000 años
La extinción de los mamuts ha sido uno de los episodios más estudiados de la prehistoria reciente. Estos grandes mamíferos habían logrado sobrevivir durante miles de años a variaciones ambientales extremas, lo que llevó a muchos investigadores a cuestionar que un único factor gradual pudiera provocar su desaparición en muy poco tiempo.
En los últimos años, diferentes equipos científicos han comenzado a revisar evidencias geológicas y arqueológicas con mayor precisión tecnológica. Estos análisis han reabierto el debate sobre la extinción de esta especie, incorporando hipótesis que hasta hace poco se consideraban marginales dentro de la comunidad científica.
¿Cuál podría ser la nueva y sorprendente causa para la extinción de los mamuts?
Un estudio reciente, publicado en la revista Plos One, plantea que la extinción de los mamuts no estaría causada únicamente por el cambio climático. La investigación refuerza la hipótesis de que un evento cósmico pudo desencadenar una cadena de consecuencias ambientales de gran alcance.
El equipo estuvo liderado por el profesor James Kennett, de la Universidad de California en Santa Bárbara, junto a científicos internacionales. En lugar de buscar grandes cráteres, el análisis se centró en diminutas huellas minerales conservadas en sedimentos antiguos, capaces de revelar procesos extremos ocurridos en la atmósfera terrestre.
Según la investigación, un gran cometa se habría fragmentado al entrar en la atmósfera terrestre. En vez de impactar directamente contra la superficie, sus fragmentos explotaron a baja altitud, generando ondas de choque y temperaturas elevadas. Este tipo de fenómeno se conoce como airburst y puede causar destrucción masiva sin dejar un cráter visible.
Los investigadores analizaron tres yacimientos clave asociados a la cultura Clovis: Murray Springs, en Arizona; Blackwater Draw, en Nuevo México; y Arlington Canyon, en las islas del Canal de California. En todos ellos, las capas sedimentarias coinciden con el momento en que desaparecen los grandes animales del Pleistoceno y las herramientas características de esa cultura.
En estos enclaves se identificó cuarzo impactado, un material extremadamente raro que solo se forma bajo presiones y temperaturas excepcionales. Este hallazgo refuerza la hipótesis de un evento energético de origen extraterrestre.
El momento clave en la extinción de los mamuts: el enfriamiento brusco del Younger Dryas
La cronología de estos indicios coincide con el inicio del periodo conocido como Younger Dryas. Tras el final de la última glaciación, la Tierra había comenzado a calentarse, pero este intervalo supuso un retorno repentino a condiciones frías durante aproximadamente mil años.
La hipótesis del impacto del Younger Dryas sostiene que las explosiones cometarias provocaron incendios a gran escala y liberaron polvo y hollín a la atmósfera.
Como explicó Kennett, «en otras palabras, se desató el caos». Este material habría bloqueado la radiación solar, generando un invierno de impacto con efectos duraderos sobre los ecosistemas.
Bajo estas condiciones, la disponibilidad de alimento para la megafauna se redujo de forma drástica. La extinción de los mamuts se habría visto acelerada por la combinación de frío intenso, incendios generalizados y cambios rápidos en la vegetación.
Sedimentos, elementos raros y pruebas microscópicas de este hallazgo
Otro de los pilares del estudio es la presencia de una capa oscura conocida como black mat, detectada en numerosos puntos de Norteamérica y Europa. Este sedimento rico en carbono sugiere episodios de quema masiva del paisaje.
Además, se encontraron concentraciones anómalas de elementos como platino e iridio, habituales en cometas y asteroides. A esto se suman nanodiamantes, microesferas metálicas y vidrios de fusión, formados cuando los minerales se derriten y se enfrían rápidamente.
El cuarzo impactado destaca como una de las pruebas más sólidas. Mediante microscopía electrónica, se observaron fracturas internas imposibles de generar por incendios, volcanes o rayos.
Por último, algunas contenían sílice fundida, confirmando la exposición a calor extremo. Estas evidencias explican por qué no existe un cráter visible asociado al evento.
Lo último en Historia
-
Hallazgo de gran valor en Valencia: las reformas de una plaza sacan a la luz un refugio de la Guerra Civil en zigzag con capacidad para 60 personas
-
Brindis de alegría entre los egiptólogos: encuentran restos de una comunidad que ya era 100 % autosuficiente en el Delta del Nilo hace 3.600 años
-
Hito sin precedentes de los arqueólogos en Pompeya: la IA reconstruye el cuerpo del romano que quiso huir del Vesubio con un cuenco sobre la cabeza
-
Sorprendente hallazgo arqueológico en Zaragoza: el incendio de Leciñena saca a la luz una desconocida zona defensiva con trincheras de la Guerra Civil
-
Cualquier arqueólogo espera encontrar termas romanas en Italia, pero aquí también han aparecido 52 chozas prehistóricas de la Edad del Bronce
Últimas noticias
-
Zinedine Zidane se convierte en nuevo seleccionador de Francia hasta 2030
-
El ‘think tank’ de Vox abre fuego contra Delcy: la tilda de «ejecutora chavista» ante la permisividad de EEUU
-
‘Saber y ganar’ defiende a Martín Escolar de los ataques que recibe en redes: «No lo podemos permitir»
-
Diez centros y veterinarios a domicilio: así atiende la Comunidad de Madrid a las mascotas del incendio
-
El Ibex pierde fuelle tras rozar los 19.900 puntos mientras el petróleo se desploma