Antiguo Egipto

Hallazgo que cambia la historia de Egipto: encuentran una ‘estructura masiva’ bajo las Pirámides de Guiza y podría ser otra esfinge

La historia de Egipto
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

La Estela del Sueño es una losa de granito de 3,6 metros de alto, 2,18 metros de ancho y 0,70 de grosor, con un peso de 15 toneladas, y el hallazgo de una «estructura subterránea masiva» podría reescribir la historia de Egipto. Es lo que queda de una pequeña capilla que el faraón Tutmosis IV (1400-1390 a.C.) levantó entre las patas de la Esfinge durante el primer año de su reinado.

En el texto se puede leer: «Tras tumbarse Tutmosis a la sombra de este gran dios, se sumió en un profundo sueño. Luego vio cómo la majestad de este noble dios hablaba con su propia voz, como un padre a su hijo, y decía: «Mírame, Tutmosis hijo mío. Soy tu padre Harmaquis-Re-Atum. Te daré el trono de la tierra de los vivientes y llevarás la corona blanca y la roja sobre el trono de Geb, el heredero. Fíjate: estoy destrozado y mi cuerpo en ruinas. La arena del desierto que antes no me cubría, ahora me cubre por completo»».

El descubrimiento que podría reescribir la historia de Egipto

El arqueólogo y especialista en radares de apertura sintética Filippo Biondi ha anunciado el hallazgo de una «estructura subterránea masiva» bajo las arenas de Guiza, frente a la famosa esfinge del faraón Kefrén, lo que podría reescribir la historia de Egipto. Con su equipo de investigadores italianos, obtuvieron datos de radar por satélite y, reinterpretando la Estela del Sueño, sugieren que esta gran masa podría ser una especie de «hermana perdida» del emblemático monumento.

Según Biondi en el podcast Limitless, los registros muestran una formación de gran tamaño bajo un montículo de arena de unos 50 metros de altura, con características que recuerdan a las estructuras subterráneas ya documentadas bajo la esfinge conocida. Uno de los puntos clave de la hipótesis es la aparente simetría geométrica del conjunto. Los investigadores trazaron líneas entre la Gran Pirámide de Keops, la Pirámide de Kefrén y la esfinge, y hallaron un punto que se ajusta casi exactamente a la anomalía detectada en los escaneos. Asimismo, los modelos 3D creados con los datos de radar muestran patrones que, según los investigadores, replican la disposición de túneles, pozos verticales y galerías que hay bajo la esfinge actual.

Los egiptólogos admiten que en la cultura egipcia todo lo importante iba en parejas, como los dos obeliscos en los templos o los dioses Isis y Osiris. «En el antiguo Egipto las cosas se hacían por pares, porque el dos es un poco el número de la armonía», afirma Javier Sierra a Cope. La esfinge que conocemos es masculina, por lo que algunos investigadores consideran plausible que pudiera existir una esfinge femenina para completar la pareja.

La idea de que exista una segunda Esfinge no es nueva. El egiptólogo Bassam El Shammaa ya la había planteado hace años, aunque nunca contó con pruebas concluyentes. Por su parte, el exministro de Antigüedades Zahi Hawass ha rechazado esta posibilidad, recordando que la zona se ha excavado en varias ocasiones sin que apareciera nada. Además, los datos del equipo presentan algunas inconsistencias, como la altura del montículo, que varía según las versiones. Aun así, Biondi sostiene que podría tratarse de arena compacta bajo la que estaría oculta la estructura. Por ahora, todo sigue siendo una hipótesis. El equipo reconoce que será necesario realizar estudios directos en el terreno y obtener los permisos oficiales antes de poder confirmar cualquier hallazgo.

Radar de Apertura Sintética (SAR)

Para llegar a esta conclusión, los científicos no usaron palas, picos ni excavadoras tradicionales, sino tecnología avanzada no invasiva. Utilizaron el Radar de Apertura Sintética (SAR), una herramienta de tomografía Doppler que permite escanear el subsuelo y detectar cambios en la densidad del terreno con precisión milimétrica, sin alterar el entorno.

«Es un tipo especial de radar que permite obtener imágenes de alta resolución a larga distancia, por ejemplo, desde el espacio. Los radares utilizan microondas para medir distancias (alcance). Al contrario que los altímetros, que apuntan al nadir (punto situado debajo, en la vertical), los sistemas SAR envían pulsos lateralmente. Gracias a esta oblicuidad, el radar puede devolver al sensor las señales de los distintos objetos de la Tierra en diferentes momentos, lo que permite discriminarlos. Los pulsos de los radares que apuntan lateralmente forman líneas de imagen (dimensión de distancia). Otra dimensión de la imagen (dimensión de acimut) se forma mediante el movimiento y la dirección del sensor, que envía y recibe continuamente pulsos de radar», explica la Agencia Espacial Europea.

Faraón Kefrén

Kefrén, faraón de la dinastía IV, es recordado por la segunda pirámide más grande de Egipto y la Gran Esfinge de Giza. Aunque la documentación sobre su vida es escasa, sabemos que fue hijo de Keops y hermano de Baufre, y que ascendió al trono tras la muerte de su hermanastro Didufri. Su pirámide es parte de la historia de Egipto, con base de 215 metros y 143 metros de altura, destaca por los enormes sillares de piedra, algunos de hasta 3.000 kilos.

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