Historia
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La cuna de la civilización celta: la Isla de Man

Ha sido escenario de invasiones vikingas y actualmente pertenece a la Corona Británica, la Isla de Man es la cuna de la civilización celta que se estima encontró a sus primeros pobladores alrededor del año 500 a.C.. Actualmente se ha convertido en uno de los destinos turísticos más demandados y masificados del mundo ya que guarda el exotismo de una isla casi desconocida con impresionantes vistas desde sus acantilados, junto los resto históricos de pueblos celta y vikingos.

Pasado celta

Provenientes de la actual isla de Inglaterra, los primeros habitantes de la Isla de Man de establecieron alrededor del año 50 a.C. en un territorio inexplorado. En estos tiempos antiguos, se convirtió en un territorio en disputa por los primeros irlandeses (Hibernia) y los ingleses (Britania).

Durante muchos años sufrieron la llegada de pueblos de todos los lugares, incluso de los romanos cuando llegaron a conquistar Britania. Estos se dedicaron a realizar operaciones de castigo contra los druidas aunque no está seguro de que el imperio llegara a pisar la Isla de Man.

En el año 500 de nuestra era, 1.000 años después de los primeros pobladores celtas de la isla, llegó el cristianismo gaélico, lo que cambio toda percepción de la historia del lugar.

Aunque el legado celta brilla por toda la isla que cuenta con cementerios, cruces, castillos o monumentos de esta antiguas poblaciones de las Islas Británicas.

Llegada de los vikingos

Alrededor del año 800, las poblaciones vikingas llegadas desde, seguramente, Escocia, comenzaron a asentarse en la zona. Allí se construyó uno de los parlamentos más antiguos que se recuerdan, el Tynwald, donde cada año se celebra una festividad para conmemorar este logro.

Este parlamente era similar al desarrollado en Islandia, con hombres libres y perteneció a Noruega hasta el siglo XIII. Después, la corona escocesa compró la Isla de Man que después pasó a propiedad de la Corona Británica en 1286.

La isla en la actualidad

Actualmente la Isla de Man se ha convertido en un destino muy turístico. Tienen su propia lengua, el manés, aunque también se habla inglés. Mantienen su propio parlamento, aunque la isla siga perteneciendo a la monarquía británica.

Su propia moneda es la Libra Manesa, aunque también aceptan la circulación del Euro. Gracias a sus impresionantes vistas y acantilados,  y a su enorme patrimonio histórico, la Isla de Man vive cada vez más del turismo, ayudado por su famosa carrera de motos que se celebra cada año y que cuenta con el dudoso honor de tener más de 250 víctimas mortales en toda su historia.