España
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Vuelven los gritos de «¡Gora ETA militar!» a las calles de Bilbao mientras encapuchados siembran el terror

Cientos de jóvenes, la mayoría de ellos menores, sembraron el caos

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

Gritos de «¡Gora ETA militar!» se han vuelto a escuchar en las calles vascas, tantos años después del escenografiado final de la banda terrorista. Anoche, grupos de encapuchados quemaban contenedores y vehículos en la avenida Lehendakari Agirre y en la calle Ercilla, además de lanzar piedras y cohetes a los ertzainas y saquear algunos comercios, corearon esas ominosas consignas que evocan el terror del pasado.

El terrorismo callejero se produjo principalmente en el barrio de Deusto: lo que comenzó como protestas se transformó en kale borroka (lucha callejera) en la que cientos de jóvenes, la mayoría de ellos menores, sembraron el caos durante más de una hora, con hogueras en la avenida Lehendakari Agirre, destrozos de mobiliario urbano y daños estimados en unos 54.000-55.000 euros, además de cinco coches calcinados. La Ertzaintza detuvo a entre 17 y 19 personas e investiga a otras.

El alcalde Juan María Aburto (PNV) ha condenado los hechos «sin paliativos», calificó a los autores de «auténticos fascistas» y lamentó expresamente los gritos de «¡Gora ETA militarra!», que «tristemente nos retrotraen a otros momentos de nuestro triste pasado». La mayoría de grupos municipales (PNV, PSE-EE, PP y Elkarrekin Bilbao) aprobaron una declaración institucional que rechazaba tanto la violencia como esas consignas, por considerar que devuelven a «los tiempos del terror». EH Bildu se negó a firmarla y emitió su propio comunicado de rechazo a los disturbios, sin mencionar los gritos a favor de ETA.

«¡Gora ETA militarra!» fue un lema terrorista de la época de Herri Batasuna y de la organización terrorista. Tras el cese definitivo de la violencia en 2011 y la escenificada disolución de ETA, habían prácticamente desaparecido del espacio público. Su reaparición y estos ataques de la kale borroka nos retrotraen al clima de terror e intimidación de décadas en el País Vasco.