España
INVASIÓN A CEUTA

Un vecino de Ceuta alerta que los inmigrantes ilegales «hacen sus necesidades en el espigón y las vierten al mar»

"¿Y si tú tienes urgencia y hay sarna y hay cosas, cómo vas a llevar a tus hijos?"

  • Rafael Sánchez | Isaac Chavida
  • CEUTA
  • Enviados especiales

Antonio Rodríguez, vecino de Ceuta, ha trasladado a OKDIARIO su preocupación por el impacto que la invasión migratoria está teniendo sobre el sistema sanitario de la ciudad, ya colapsado antes incluso de la llegada masiva de inmigrantes ilegales. «Aquí hay una lista para entrar en esa lista. Una vez que te cogen, te dan cita para el año que viene, para mayo o junio», ha denunciado, describiendo una demora que, según él, se agrava por la falta de recursos: «No hay más médico, no hay más sanitario».

El vecino ceutí ha explicado que la propia gestión sanitaria de la ciudad depende directamente del Gobierno central, sin margen de maniobra autonómica y ha lamentado que la demanda derivada de la llegada de miles de inmigrantes ilegales se sume a una estructura sanitaria que, según su testimonio, ya arrastraba largas esperas. «¿Y cuándo vamos a tener nosotros citas?», se ha preguntado, poniendo en duda que el sistema pueda dar respuesta a ambas necesidades a la vez.

Rodríguez ha vinculado además esta preocupación con el repunte de enfermedades como la sarna y la tuberculosis que atraviesa la ciudad, alertando de las dificultades para atender con rapidez cualquier urgencia sanitaria en el contexto actual. «¿Y si tú tienes urgencia y hay sarna y hay cosas, cómo vas a llevar a tus hijos?», ha planteado, visiblemente preocupado por la salud de los más pequeños en medio de la actual coyuntura.

El vecino ceutí también ha querido dejar constancia de otras consecuencias de la crisis en el día a día de la ciudad, como el aumento de compras de pánico entre las personas mayores en los supermercados o la presencia de vertidos de aguas fecales en zonas de playa como la Ribera, donde, según su testimonio, numerosos inmigrantes realizarían sus necesidades. «Eso lo vierten al mar, a las aguas, a las redes, y todo eso es un contagio lógico y normal», ha denunciado, antes de pedir expresamente que su testimonio fuera publicado.