España
Accidente de tren en Toledo

El primer informe sobre el accidente ferroviario de Urda estima que el AVE iba a una velocidad de entre 160 y 200 km/h en el momento del choque

El informe indica que todas las hipótesis sobre las causas del alcance se mantienen abiertas

Los 64 desaparecidos en el siniestro de Urda dispararían la cifra de muertes a más de 130, la peor en la historia de la alta velocidad

El primer informe de la autoridad que investiga el accidente de Urda ha determinado que el tren AVE que chocó contra un Iryo parado impactó cuando llevaba una velocidad estimada de entre 160 y 200 kilómetros por hora. Así lo indica el informe detallado de la Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT) que insiste en que todas las hipótesis sobre las causas del alcance se mantienen abiertas y ha evitado «aventurar» explicaciones.

La AITAT ha detallado que la colisión por alcance entre ambos trenes se produjo a las 8:53 horas a la altura del PK 118+800 de la vía 2 de línea de alta velocidad 010 Madrid – Sevilla, en la entrada de la estación de Urda.

En el caso del Iryo, el tren se encontraba en el momento del impacto detenido ante la señal de entrada de la estación. Contaba con ocho vagones, 147 pasajeros y cinco tripulantes. El Iryo fue alcanzado por el tren AVE a una velocidad estimada de entre 160 y 200 kilómetros por hora, aunque indican que la velocidad concreta no se conocerá hasta la extracción de los datos del registrador jurídico embarcado. En el caso del AVE, éste contaba con ocho coches, 379 viajeros y siete tripulantes.

La colisión provocó que el coche de cabeza del AVE, el vagón 8, quedase empotrado en el de la cola del Iryo, el vagón 1. Ambos vagones quedaron «volcados y girados al pie del terraplén de la vía».

El resto del AVE quedó completamente descarrilado, quedando sobre la plataforma los seis últimos coches y cayendo el número 7 por el terraplén. El coche 3 quedó además atravesado por un fragmento de carril de vía deformado a consecuencia del choque. En cuanto al tren Iryo, aparte de lo mencionado sobre su coche de cola, descarrilaron todos sus vagones salvo los dos primeros, los números 7 y 8, cayendo por el terraplén.

Todas las hipótesis abiertas

La AITAT ha indicado también en el informe que se mantienen abiertas todas las hipótesis sobre las causas del accidente. La autoridad ha mencionado también que, en el momento de su redacción, no se ha hablado con las personas involucradas en «primera línea», como los maquinistas y responsables de circulación. «Las conclusiones de la investigación serán reflejadas, a su debido tiempo, en el informe final», ha subrayado.

Para recopilar esta información, los equipos desplegados por la AITAT han inspeccionado el punto de la colisión, la infraestructura y los vehículos accidentados. Asimismo, han revisado el libro de telefonemas y las grabaciones de las comunicaciones producidas en el momento de la colisión.