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Parlamento Europeo

El PP rompe su pacto con el PSOE en Bruselas en inmigración ilegal y votará con Vox y sus aliados impulsar las deportaciones

Es la primera vez que se rompe el pacto de Gobierno existente en las instituciones de la UE

Se intensifican las fórmulas para expulsar a inmigrante en situación irregular, incluidos menores

  • Esther Jaén
  • Corresponsal política en OKDIARIO. Colaboradora y analista política en radio y televisiones. Te leo en esther.jaen@okdiario.com

El Partido Popular Europeo (PPE), en el que existe una representación mayoritaria del PP español, se alineará, por primera vez, en el Pleno del Parlamento Europeo con Patriots (grupo parlamentario al que pertenece Vox) y contra los socialistas, en cuyo grupo está integrado el PSOE de Pedro Sánchez, para impulsar las deportaciones de inmigrantes en situación irregular a través de la reforma del Reglamento de Retorno. Esta circunstancia rompe, por primera vez, el pacto de gobierno entre conservadores, socialistas y liberales dentro de la UE y sus instituciones.

El Parlamento Europeo ha aprobado en la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE) la reforma del Reglamento de Retorno. Con esa reforma, en la que los populares (grupo mayoritario en la Eurocámara) han tenido una destacada iniciativa, pretenden agilizar la expulsión de inmigrantes en situación irregular mediante procedimientos más estrictos que los aplicados hasta ahora. Acuerdan un reconocimiento mutuo de órdenes de retorno entre Estados miembros y un mayor uso de la detención. La ruptura entre socialistas y populares se ha saldado con una derrota sonora del Partido Socialista Europeo (PSE).

Si descendemos a la aplicación práctica de esta reforma, se establece que, a partir de ahora, los inmigrantes en situación irregular que no colaboren en su deportación pueden ser recluidos en centros de detención, incluidas las familias con menores de edad. Asimismo, perderán las ayudas sociales a las que hayan tenido acceso.

También establece un formato único de decisión de retorno, que será válido en todo el espacio Schengen. Esto permite que una orden emitida por un país sea ejecutada directamente por las autoridades de otro Estado, de modo que se evite reiniciar procesos una y otra vez.

Por otra parte y entre otras medidas, el reglamento abre la puerta a la creación de hubs o centros de retorno establecidos fuera del territorio de la UE, donde se enviaría a solicitantes de asilo rechazados para tramitar su repatriación definitiva desde allí.

El Grupo Socialista tratará de modificar el orden del día en las sesión del miércoles 25 y forzar una votación que paralice la tramitación y validación final de este Reglamento de Retorno. Sin embargo, sobre el papel no cuentan con la mayoría de la eurocámara, puesto que los populares europeos y buena parte de las delegaciones nacionales que integran el grupo están a favor del texto, así como todo el espectro parlamentario a la derecha del PPE.

Si, por el contrario, el Grupo socialista lograse su propósito, el jueves 26 de marzo se procederá a votar nuevamente el texto que salió aprobado en la comisión LIBE con los votos a favor de PPE, Patriots, los Conservadores de ECR y Alianza por Alemania.

Socialistas divididos

La previsión es que los socialistas, que comparecen al Pleno divididos en este asunto que afecta a la inmigración y a la reforma del Reglamento de Expulsión de los inmigrantes en situación irregular en los países miembros, no logren su objetivo y cosechen una nueva derrota, similar a la obtenida en la Comisión LIBE, donde, por ejemplo, sus propios compañeros de Grupo Parlamentario, los socialistas de Dinamarca, votaron con Populares, Patriots, ECR y Alianza por Alemania.

Por otra parte, más de un centenar de organizaciones y asociaciones de diversa índole, en defensa de los derechos humanos, tienen previsto seguir protestando ante esta reforma del  Reglamento de Retorno durante este Pleno, que concluirá el jueves, 26 de marzo.

Fuentes del Grupo Socialista, consultadas por OKDiario, se muestran pesimistas ante su objetivo de paralización de la entrada en vigor del nuevo Reglamento de Retorno, pero aseguran que «es importante que se evidencie que el Grupo Popular se ha alineado con la extrema derecha en una materia tan sensible como la inmigración y los derechos humanos».

Por su parte, fuentes populares aseguran a este diario que «las posiciones y las votaciones ya quedaron claras en la Comisión LIBE, cuando se votó y aprobó la propuesta de reforma por una mayoría del Parlamento Europeo, que no difiere de la aprobada en su día por el Consejo Europeo, pero los socialistas pretenden llamar la atención y tratar de seguir dando vueltas a un asunto en el que se quedaron en minoría».