España
Elecciones generales 29-N

El PP reorienta su campaña tras la tragedia de Urda: «¿Quién debe decidir el próximo ministro de Transportes, Feijóo o Sánchez?»

Feijóo convoca a su Comité Ejecutivo Nacional para el lunes y garantiza "gestión, rigor y experiencia"

Señala a Sánchez y Puente por su responsabilidad en Adamuz y Urda: "Si no dimiten, les dimitiremos en las urnas"

El PP de Alberto Núñez Feijóo se ha visto obligado a reorientar su precampaña electoral a consecuencia de la catástrofe ferroviaria de Urda (Toledo), que deja ya al menos 69 víctimas morales. Según avanzan fuentes de Génova, el partido trasladará ahora a los ciudadanos la siguiente cuestión: «¿Quién debe decidir el próximo ministro de Transportes, Feijóo o Sánchez?», sostienen.

Para los populares, la respuesta es clara, sobre todo teniendo en cuenta que el actual titular de Transportes, el socialista Óscar Puente, es ya «un fusible» en manos del propio Pedro Sánchez. «Al jefe de electricidad le interesa que continúe el fusible» para que «no llegue el incendio a su responsabilidad», subrayó Feijóo respecto al inquilino de la Moncloa y Puente. Con todo, en Génova dan por sentenciado a este último.

Dentro de esa reconducción de la estrategia en el PP se enmarca también la convocatoria de su Comité Ejecutivo Nacional para el próximo lunes en Madrid. Un órgano que reúne a presidentes autonómicos y regionales, miembros del Comité de Dirección y otros integrantes designados por Feijóo. Habrá, por tanto, amplia presencia de los candidatos populares que concurrirán al Congreso de los Diputados y el Senado en las elecciones generales del 29 de noviembre.

Según apuntan fuentes de la dirección del PP, Génova ha decidido retomar la agenda de esta forma el lunes 2 de noviembre, después de los tres días de luto oficial, con un «acto más recogido, no con banderas en un mitin». Ese acto será la citada reunión del Comité Ejecutivo Nacional, donde Feijóo expondrá a los suyos cómo afrontar el nuevo escenario político tras la catástrofe de Urda acaecida en el mismo corredor ferroviario que el siniestro de Adamuz (Córdoba) el pasado enero.

Desde que tuvo lugar la desgracia de choque de trenes en dicha localidad toledana el pasado miércoles, el líder del PP y su partido han mantenido un perfil institucional, de serenidad. De hecho, el propio secretario general del PP, Miguel Tellado, pidió en privado contención y prudencia a sus cargos orgánicos en todo el país nada más producirse la tragedia. Es decir, que no hicieran declaraciones que fueran más allá del acompañamiento en su dolor a las familias de las víctimas y de solidaridad ante lo sucedido.

Además de ello, el PP ya está verbalizando en los últimos días su compromiso de garantizar «gestión, rigor y experiencia» a los ciudadanos, frente a las negligencias del Gobierno de Pedro Sánchez.

Precisamente, este lema presidió este viernes la reunión de Feijóo en Génova con expertos en seguridad ferroviaria, que vienen asesorando al partido en esta materia desde tiempo. En su posterior intervención ante los medios de comunicación, el propio Feijóo habló de una quincena de colaboradores al respecto, entre los que hay algunos perfiles técnicos que están trabajando actualmente en la Administración Sánchez.

El propio Feijóo prometió que hará todo lo posible para superar la crisis ferroviaria actual, poniendo «a los mejores al frente de las decisiones», porque «la solución no es taparse los ojos», ni tampoco «basta con gritar», agregó. «Gestión, gestión y gestión», incidió.

Confianza «quebrada»

De este modo, el jefe de la oposición abogó por identificar qué ha fallado y qué hay que corregir para recuperar la confianza en el sistema ferroviario, «quebrada» tras estos accidentes. «Los españoles necesitan respuestas, certeza y seguridad», apostilló.

«Ni se puede mentir diciendo que no pasa nada ni se pueden prometer milagros instantáneos, porque eso también sería un engaño», prosiguió.

En caso de llegar al poder tras las elecciones del 29-N, Feijóo también aseguró que su futuro Gobierno reforzará el departamento de Seguridad de Adif y Renfe porque «hay que sacar del área de Seguridad la propaganda y dejar entrar la gestión», remarcó.

«La tragedia de Urda es la dramática gota que colma un vaso que llevaba demasiado tiempo llenándose de incidencias, averías, retrasos y advertencias,  con 115 muertos, de momento», sentenció, contando también el balance de Adamuz.