España

La «nación» catalana en el programa del PSC: independencia «estricta» en lengua, educación y cultura

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

El programa del PSC para las elecciones del 21 de diciembre define a Cataluña como «nación» y reclama «la consideración de los temas lingüísticos, educativos y culturales como competencia estricta de las comunidades con lengua propia».

Este punto cobra especial significado tras las múltiples denuncias por adoctrinamiento en la escuela catalana, y los casos de utilización de menores por parte del independentismo.

Cataluña como «nación»

Los socialistas catalanes mantienen el concepto de ‘plurinacionalidad’, acuñado por el secretario general, Pedro Sánchez, en el que basan su propuesta para la «crisis de relación» entre Cataluña y España: «un gran acuerdo entre catalanes y entre catalanes y el resto de españoles para reformar la Constitución española y convertir España en un estado federal plurinacional como culminación del actual modelo territorial autonómico».

En este sentido, el partido de Miquel Iceta propone una «reforma federal inclusiva» de la Constitución que asegure «el reconocimiento de Cataluña como nación» y  «de su singularidad dentro de España, que tiene raíces históricas profundas». Asimismo, instan a «definir las reglas claras que delimiten con precisión los espacios competenciales, permitiendo que la Generalitat pueda desarrollar las políticas públicas, procurando máxima proximidad, eficacia y eficiencia».

Los socialistas insisten así en el carácter de Cataluña como «nación», un concepto, defendido también en su día por Pedro Sánchez, y que ha generado un amplio debate en el seno del propio partido, ya que no todas las comunidades y dirigentes autonómicos comparten esa definición. El PSOE aprobó en su último Congreso Federal el término ‘plurinacionalidad’, si bien el documento final reconoce una «única soberanía nacional».

Iceta propone reforzar el «autogobierno» de Cataluña, con varias propuestas, como «el reconocimiento de las singularidades propias de las naciones históricas, teniendo en cuenta los hechos diferenciales y derechos históricos», alega, «ya reconocidos por la Constitución y los Estatutos vigentes». Es entonces cuando defiende también que la educación, lengua y cultura deben ser consideradas competencias «estrictas» de la comunidad autónoma de Cataluña.

Entre otros, propone también la «transformación del actual Senado en un Senado federal», la «regulación del modelo de financiación»o «la territorialización del sistema de gobierno del poder judicial», entre otras cuestiones para su desarrollo de ‘Estado federal’.

Dos referéndums

La propuesta socialista se culmina en «un nuevo acuerdo» con el Estado y defienden que «como demócratas queremos votar para decidir nuestro futuro, pero votando respetando siempre el Estado de Derecho».

En este sentido, el programa habla de una «doble votación»: «primero, la reforma constitucional acordada será votada por todos los ciudadanos y ciudadanas de España. Y después, los catalanes y catalanas votarán sobre el nuevo Estatuto derivado del nuevo marco constitucional».

«Defendemos que los ciudadanos y ciudadanas decidan y voten un pacto para muchos años», argumentan. «En definitiva, proponemos dos referéndums para que sea la ciudadanía la que tenga la última palabra».

Colaboración con los ayuntamientos independentistas

En el ámbito educativo, el PSC apoya el ‘Pacto Nacional por la Educación’, en el que actualmente trabaja el Congreso «con la participación, implicación e identificación de toda la comunidad educativa».

En este sentido, proponen «trabajar con los territorios, con la firma de convenios de corresponsabilidad y planes educativos territoriales. Recuperaremos la corresponsabilidad con la administración local, con los departamentos de la Generalitat de Cataluña y los agentes económicos y sociales».

Cabe recordar que la gran mayoría de los ayuntamientos catalanes están actualmente en manos del independentismo. En concreto, 787 de los 948 consistorios catalanes están adheridos a la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI). 

Inmersión lingüística

Otro punto polémico es la defensa de la ‘inmersión lingüística’, un asunto que genera también divisiones en el socialismo. Así, el programa del PSC defiende el sistema porque «garantiza la cohesión de la sociedad con igualdad de acceso al conocimiento en ambas lenguas, evitando la división de los alumnos en castellanoparlamentes y catalanoparlantes».

Las diferencias en el PSOE son evidentes. Hace unos días, el partido votó en el Congreso a favor de una moción de ERC para reprobar al ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, por «mentir pública y deliberadamente» sobre la «no enseñanza del castellano en la escuela pública catalana» en varias declaraciones. El PSC defendió, en un tuit, que el modelo «ha dado tan buenos resultados en Cataluña».

El voto final del partido resultó una sorpresa porque, unas horas antes, consideró que el debate era oportunista. E incluso su portavoz de Universidades, Manuel Cruz, llegó a acusar a ERC de aprovechar «unas declaraciones desafortunadas» del ministro Dastis, para «meter la escuela catalana en el debate político».