España
Ministerio del Interior

Marlaska da plantón a la jura de policías tras la vinculación de la jefa de la Guardia Civil con las cloacas del PSOE

El sindicato mayoritario de policías denuncia que "se esconde" porque "no es capaz de dar la cara por su nefasta gestión"

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha plantado este viernes a los policías que juran bandera en la Escuela de Ávila tras la vinculación de la directora de la Guardia Civil, Mercedes González con las cloacas del PSOE. Según el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, la trama del PSOE la utilizó para expedientar a varios agentes de la UCO que investigaban al partido o a la familia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. 

El sindicato mayoritario de la Policía Nacional vincula la ausencia del ministro en uno de los actos más importantes en la carrera de profesional de los miles de agentes de la XL Promoción que juran este viernes a su «cobardía». «No es capaz de dar la cara por su nefasta gestión», concluye Jupol, destacando que por ello se ha borrado del acto «para evitar los abucheos».

Este plante se produce tras otro muy sonado que protagonizó recientemente en el funeral de los dos guardias civiles fallecidos en Huelva mientras perseguían a narcos. Las asociaciones de guardias civiles denunciaron el «abandono» del ministro a las familias de sus compañeros.

En aquella ocasión, el ministro prefirió comparecer en una rueda de prensa por la crisis del hantavirus, junto a la ministra de Sanidad, Mónica García, en Madrid, y posteriormente, a las seis de la tarde, desplazarse hasta Tenerife, pese a que el barco llegaba de madrugada.

«Marlaska no quiere repetir lo de Barbate, tiene miedo de los abucheos», denunciaron los familiares de los dos guardias civiles muertos ante la ausencia del ministro del Interior, según declararon a OKDIARIO.

Aquella huida le causó una brutal pitada y abucheos en la jura de bandera de los guardias civiles en la jura de bandera de la última promoción de guardias civiles de la academia de Baeza (Jaén) por decir que está «rabioso» por las muertes de los dos agentes fallecidos en Huelva.

Tras aquel plante a las familias de los guardias civiles dijo en Baeza que estaba «dolido», pero no «impotente» por lo ocurrido en Huelva con la muerte en acto de servicio de los agentes Jerónimo J. M. y Germán P., y reiteró sus condolencias a las familias de los guardias civiles fallecidos.

El público asistente protagonizó hasta ocho segundos de pitidos y abucheos. Si cesaron fue porque la organización lo pidió. En un mensaje por megafonía  llamó a «guardar el respeto y la debida compostura a las instituciones y a los alumnos en formación».

Falta de respeto institucional

Para Jupol, la decisión de Marlaska de no acudir a este acto supone una «falta de respeto institucional sin precedentes hacia los nuevos agentes, sus familias y el conjunto de la Policía Nacional».
«Resulta especialmente grave que quien ostenta la máxima responsabilidad política sobre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado renuncie a presidir un acto de esta relevancia», critica Jupol, destacando que «ha preferido evitar el rechazo y el malestar que su gestión genera entre los profesionales de la seguridad pública antes que cumplir con sus obligaciones institucionales».
Tras el abucheo a Marlaska en la jura de Baeza, el ministro no acudió a la jura de bandera de la 172ª promoción del Colegio de Guardias Jóvenes de Valdemoro (Madrid), celebrada el pasado 14 de mayo.
Jupol sostiene que lo ocurrido en Baeza «reflejó el enorme distanciamiento existente entre el ministro y los profesionales a los que debería defender».
Gestión agotada
Ahora, ve la ausencia de Marlaska en la jura de la XL Promoción como «el símbolo de una gestión agotada, incapaz de escuchar a los policías y de asumir responsabilidades ante los graves problemas que afectan a la seguridad pública y a las condiciones laborales de los agentes».
Jupol considera que un ministro del Interior que no es capaz de acudir a la Escuela Nacional de Policía para presidir la jura de miles de nuevos compañeros porque teme la reacción de los propios policías «demuestra que ha perdido completamente la confianza del colectivo» y constituye «una muestra más de la profunda crisis de credibilidad que atraviesa su gestión».
«Un ministro del Interior no puede esconderse de sus policías. No puede evitar los actos institucionales por miedo a escuchar el descontento de quienes arriesgan su vida cada día al servicio de los ciudadanos», critica este sindicato, denunciando que los policías no merecen «un ministro que no es capaz de mirar a los ojos a los policías nacionales, escuchar sus reivindicaciones y asumir las consecuencias de su nefasta gestión al frente del Ministerio del Interior».
«La Policía Nacional merece respeto, liderazgo y compromiso. Lo que no merece es un ministro ausente que prefiere esconderse antes que cumplir con sus responsabilidades», concluye.