España
Ministerio del Interior

Marlaska coloca como alto cargo de la Policía Científica al comisario que quiso tapar la boca a la víctima del DAO

Óscar San Juan está acusado de llamar a la víctima para ofrecerle que eligiera su destino profesional a cambio de silencio

Va a seguir cobrando como si fuera el número dos del DAO por "consolidación de grado" tras 8 años junto a José Ángel González

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha colocado como alto cargo de la Policía Científica al comisario Óscar San Juan González, citado en la querella de la violación del DAO por presuntas coacciones a la víctima. Según ha podido saber OKDIARIO de fuentes policiales, asume el puesto de jefe de la Brigada de Coordinación Operativa de la Unidad Central de Coordinación Operativa y Técnica de la Comisaría General de Policía Científica.

El puesto es, aparentemente, discreto, pero clave en el esquema de la Dirección General de la Policía. A la brigada de coordinación operativa le corresponde planificar y coordinar las operaciones de su ámbito y supervisar los servicios en el nivel central. Pero, sobre todo, gestiona la inteligencia criminal en materia de policía científica, así como el registro y control estadístico mediante la base de datos de inteligencia científica policial.

En definitiva, un puesto esencial a la hora de investigar delitos y de llevar las pruebas ante un juez. A la Comisaría general de Policía Científica corresponden los servicios de criminalística, identificación, analítica e investigación técnica y la elaboración de los informes periciales y documentales que le sean encomendados.

San Juan fue destituido a raíz del escándalo de la querella, revelada en primicia por este diario, donde el ya ex DAO José Ángel González está imputado de cuatro delitos: agresión sexual con penetración a una subordinada, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos. Todos ellos con la agravante de abuso de superioridad. Delitos que suman hasta 24 años de prisión.

San Juan, por su parte, está acusado de haber llamado a la víctima del ya ex DAO para ofrecerle que eligiera su destino profesional a cambio de silencio.

A raíz de este escándalo, destapado el pasado martes, San Juan fue destituido de forma fulminante. La querellante ha pedido al juzgado que sea citado a declarar como testigo.

Cobrará un «sueldazo»

El nuevo destino de San Juan se ha conocido este lunes dentro del Cuerpo. Ya ha sido comunicado a los miembros de su unidad en dicha comisaría general, encargada de los servicios de criminalística, identificación, analítica e investigación técnica, así como de realizar informes periciales. La plaza en la que ha sido colocado estaba vacante.

«Carmen ha tenido que tragar», señalan fuentes policiales en referencia a Carmen Solís, la comisaria general de Policía Científica.

Actualmente, Óscar San Juan se encuentra disfrutando de unas «vacaciones cortas» y se incorporará al puesto «en cuanto regrese», a la espera de su declaración ante el juez en marzo. Se trata de un cargo de libre designación, por lo que el nombramiento no queda registrado públicamente.

Se produce mediante una comunicación directa del departamento de Personal, vía mail o incluso llamada telefónica, al interesado. «Es un puestazo», declaran a OKDIARIO fuentes policiales. «El puesto es de nivel 28. Cobrará una pasta», apuntan. 

Su sueldo tiene truco. Óscar San Juan ha ido a un puesto aparentemente inferior, pero va a seguir cobrando, de facto, como si siguiera siendo el número dos del DAO. Es decir, nivel 29. Porque, en el marasmo administrativo del cuerpo, Óscar San Juan va a seguir manteniendo el «sueldazo» que tenía junto a José Ángel González por lo que se conoce como «consolidación de Grado».

Esto significa que, tras dos años continuados en el puesto junto al DAO, el funcionario «consolida» ese nivel, lo que garantiza que, aunque sea trasladado a un puesto inferior, seguirá percibiendo el complemento de destino del nivel consolidado. San Juan llevaba desde 2018 como número dos del DAO y ha consolidado los complementos de ese puesto. Por tanto, va a seguir cobrando como un nivel 29, que es el que le correspondía como número dos del DAO.

Así, Marlaska mantiene con más de 60.000 euros al año a un comisario señalado por encubrir una presunta violación del DAO, el jefe operativo de la Policía Nacional, y de presionar a la víctima tratando de comprar su silencio.

Pero, además, Óscar San Juan suma la pensión vitalicia que ganó al concederle el ministro Marlaska y el director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, la medalla de plata al mérito policial. La distinción, otorgada después de que San Juan, supuestamente, hubiera presionado a la víctima del DAO, supone un incremento automático y de por vida del 15% sobre su sueldo base y sus trienios.

Fuentes policiales opinan que «el puesto está bien pensado» para tenerlo «fuera del foco mediático, pero manteniéndole el sueldo». Todo ello, a la espera del futuro judicial del propio San Juan que, según apuntan las fuentes consultadas, «tendrá que ir en marzo ante el juez en calidad de testigo, pero puede salir de la declaración en calidad de investigado».

Un escándalo

El sindicato Jupol, el mayoritario en la Policía Nacional, ve «un escándalo» que a este sujeto no se le haya abierto un expediente disciplinario y, en consecuencia, haya sido suspendido de empleo y sueldo, como le hubiera ocurrido a cualquier policía de la escala básica ante hechos tan graves como los denunciados. Así lo declara a OKDIARIO la portavoz del sindicato mayoritario, Laura García, preguntada qué opina del nuevo puesto de San Juan.

«Cualquier policía que no fuera un mando habría sido suspendido de empleo y sueldo hasta comprobar los hechos», recalca indignada, criticando este doble rasero en la Policía, y vuelve a exigir la dimisión del ministro del Interior y del director de la Policía «por no dar explicaciones sobre estos hechos ni a los policías nacionales ni a los ciudadanos».

Precio del silencio

Según la querellante, el comisario Óscar San Juan se encontraba comiendo con el DAO el 23 de abril de 2025, cuando tuvieron lugar los hechos. Aquel día, a partir de las 14:15 horas, la víctima recibió «múltiples llamadas telefónicas» del José Ángel González requiriendo su presencia de forma inmediata y perentoria en el restaurante donde estaban ambos.

Una vez allí, el DAO «ordenó» a la agente que lo llevara a su domicilio oficial, una vivienda de titularidad pública, donde se produjo la brutal violación, según se desprende de la querella.

En el interior del domicilio, José Ángel González «inició de forma inmediata un acercamiento físico de naturaleza sexual» hacia ella, que fue rechazado de forma reiterada por la agente. Pese a las negativas, éste «de forma insistente tocó con su mano en la vagina a la víctima». Acto seguido, «le introdujo los dedos y comenzó a masturbarla».

La inspectora reiteró su negativa expresa de forma reiterada. No obstante, él «la sujetó, procedió a bajarle el pantalón de forma inconsentida y sorpresiva, y le metió la mano de nuevo e introduciendo los dedos en la vagina, mientras con su otra mano, cogía la mano de la víctima y se la llevaba a su miembro erecto para que lo tocara». Tras conseguir zafarse de González y poder abandonar el domicilio, la víctima sufrió una crisis de ansiedad severa.

Posteriormente, el DAO habría comenzado «una campaña sistemática, obsesiva e intensiva de acoso telefónico y manipulación psicológica sobre la víctima». De acuerdo a la querella, llegó a ofrecerle «compensaciones laborales» como «precio del silencio».

El 7 de julio de 2025 llegó a hacerle hasta cinco desde el teléfono personal de Óscar San Juan, mano derecha del DAO. Posteriormente, el 13 de julio, San Juan la llamó para proponerle que eligiera a qué destino/puesto de trabajo quería ir y que cuando lo tuviera pensado se lo mandara por WhatsApp, según recoge la querella. 

Cuando la agente señaló que aquello era una proposición emanada de González, este comisario respondió: «No sé de qué hablas y sólo te llamo para saber tus intereses». La víctima le dejó claro: «No contesto a su proposición».

Desde el 28 de julio de 2025, esta inspectora se encuentra de baja laboral con diagnóstico de trastorno ansioso-depresivo reactivo a agresión sexual y con el armamento retirado.

El Juzgado de violencia sobre la mujer número 8 de Madrid ha citado a declarar al ex DAO el próximo 17 de marzo, así como a la querellante.