España
Accidente de tren en España

Los maquinistas justificaron hace 13 días que irían a huelga por «la búsqueda automática de culpables en cabina»

El principal sindicato de maquinistas ha decidido mantener este jueves el paro acordado el 16 de octubre

Este jueves 29 de octubre, los maquinistas de Renfe están llamados a la huelga durante toda la jornada debido a los problemas de seguridad, comunicación y falta de protección laboral del personal. El Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) convocó el pasado 16 de octubre, 12 días antes del accidente de Urda (Toledo), un paro de 24 horas contra la política de Óscar Puente que ha conducido a múltiples incidentes a lo largo de este 2026.

Una de las razones que alude la organización de trabajadores para ir a huelga es «la búsqueda de culpables», en una clara referencia a los superiores políticos: «Queremos desterrar la búsqueda automática de culpables en la cabina implantando de forma efectiva la cultura justa».

La principal central de maquinistas de España decidió convocar una huelga con la justificación, precisamente, de varias de las causas que podrían haber desencadenado el accidente de Urdas. Entre las causas, los operarios de trenes demandan «soluciones técnicas reales y definitivas a los problemas de seguridad y fiabilidad que arrastramos en el material rodante» y la exigencia de «una normativa clara que coordine las comunicaciones en situaciones de riesgo, garantizando que nunca se anteponga la urgencia por circular por encima de la seguridad».

Semaf comunicó este miércoles que decidió mantener la convocatoria de huelga para esta jornada tras el accidente en las inmediaciones de la localidad toledana. Los problemas de seguridad de los trenes, de conservación de las infraestructuras y de falta de coordinación que parecen estar detrás de los accidentes de Adamuz y Urdas, entre otros, son justamente las reclamaciones que los maquinistas exigieron el 16 de octubre ante Renfe y, en última instancia, el Gobierno.

Años de problemas

El grueso del estado de la red ferroviaria española depende de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), dependiente del Gobierno a través del Ministerio de Transportes, mientras que los trenes son responsabilidad de los operadores, aunque cuentan con una extensa regulación.

Desde hace años, los problemas de la red de transportes se han ido agolpando, con retrasos, cancelaciones y accidentes cada mes. En enero, OKDIARIO publicó, tras una petición del Consejo de Transparencia, que Adif no tiene organizada la información básica de las incidencias de la red de Cercanías.

Informes del operador ferroviario revelan que hay «grandes dificultades» para rastrear las vías en busca de defectos y que el mantenimiento es «muy desfavorable». El abandono de las infraestructuras ha llevado a que se produzcan más de 3.800 robos de cable en la última década.

El descontrol llega incluso al apartado financiero. La CNMC abrió en septiembre un expediente por presunto incumplimiento de los cánones ferroviarios por un supuesto beneficio de Renfe frente a la competencia.

El problema del transporte ferroviario no es solo de gestión política, sino de administración económica: Puente debería haber invertido 3.600 millones de euros para evitar el deterioro de la red ferroviaria hasta 2024. En términos globales, se deberían haber invertido al menos 17.000 millones de euros para evitar los problemas que ahora afectan a todas las infraestructuras, ya han provocado decenas de víctimas mortales.