España
'CASO ZAPATERO'

El lamento de Zapatero tras la imputación de sus hijas: «Estoy hundido, tardaré mucho tiempo en asimilar este golpe»

El ex presidente se muestra abatido e insiste a su entorno en que ni él ni sus hijas han sido "comisionistas"

1.300.000 €: ése es el valor que la tasación judicial da a las joyas de Zapatero

José Luis Rodríguez Zapatero ha encajado mal su paso por el despacho del juez José Luis Calama. Quien fuera presidente del Gobierno entre 2004 y 2011 vive sus horas más bajas desde que estallara el caso Plus Ultra, y así se lo está trasladando a las personas de su máxima confianza. «Estoy hundido, voy a necesitar tiempo para asimilar este golpe», ha confesado el expresidente a su entorno, según las fuentes consultadas por OKDIARIO.

El abatimiento de Zapatero llega después de una declaración en la que el instructor le expuso a la cara la tesis central de la investigación: que la consultora Análisis Relevante, del empresario detenido Julio Martínez Martínez, Julito, sirvió para canalizar comisiones del presunto tráfico de influencias, y que el dinero que entraba en ella terminaba en sus cuentas y en las de las sociedades de sus hijas. Es precisamente esa acusación la que más indigna al ex presidente en privado, hasta el punto de resumir su defensa en una frase tajante que repite a su círculo: «Ni yo ni mis hijas hemos sido comisionistas».

Es la misma línea que mantuvo ante el juez, donde negó en bloque cualquier intervención —«no hablé con nadie, absolutamente con nadie del sector público sobre el rescate de Plus Ultra»— y defendió que su trabajo para la consultora fue estrictamente profesional. La instrucción, sin embargo, sostiene lo contrario y apunta al recorrido de los fondos hasta el propio ex presidente y hasta Whathefav, la mercantil de sus hijas Laura y Alba.

La baza de los certificados de las joyas

El tercer frente que ocupa a Zapatero es el de las joyas, uno de los capítulos más espinosos de la causa y, no por casualidad, el único sobre el que el ex presidente se negó a declarar ante Calama. «No deseo prestar declaración» sobre ese punto, alegó entonces, amparándose en un recurso pendiente que no tiene efecto suspensivo.

Ahora, en privado, Zapatero confía en poder dar la vuelta a ese capítulo por la vía documental. «Espero recibir los certificados de las joyas esta semana», traslada a su entorno, convencido de que esa documentación le permitirá acreditar el origen y la titularidad de las piezas y desactivar las sospechas que pesan sobre ellas. El ex presidente da por hecho que esos certificados serán su mejor argumento para cerrar un flanco que, de momento, prefirió no abordar bajo juramento.

Mientras espera esos papeles, el que fuera líder del PSOE asume que tiene por delante un calvario judicial largo. Su entorno lo describe estos días como un hombre afectado, consciente de la magnitud de lo que tiene encima y necesitado, según sus propias palabras, de «tiempo para asimilar este golpe».