España
'Caso Koldo'

Koldo enchufó a la pareja del padre de Carolina Perles en el departamento de paquetería de Correos

La trama de Koldo utilizó la empresa pública postal para colocar a allegados de Ábalos sin currículum

  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora en Telecinco, Cuatro y Telemadrid. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Televisión por la Universidad Católica de Milán. Anteriormente trabajó en Mediaset Italia. Contacto: irene.tabera@okdiario.com

Koldo García, asesor del entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos, ha utilizado su influencia sobre la dirección de Correos para introducir en la empresa pública a la pareja del ex suegro de Ábalos —la madrastra de Carolina Perles—, según han confirmado a OKDIARIO fuentes conocedoras de los hechos.

La operación se llevó a cabo a través de Juan Manuel Serrano, amigo íntimo del presidente Pedro Sánchez y presidente de Correos entre 2018 y 2023, coincidiendo con el mandato de Ábalos al frente del ministerio. Serrano fue el primer jefe de gabinete del también líder del PSOE.

El caso se enmarca en una red de favoritismos y designaciones caciquiles que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investiga desde hace meses y que afecta a varias empresas del Estado vinculadas al Ministerio de Transportes.

La mujer beneficiada, identificada como Carmen N., ha sido incorporada al departamento de paquetería de Correos gracias a la mediación de Koldo García ante la cúpula directiva de la compañía.

Según las fuentes consultadas, fue el propio ex suegro de Ábalos quien pidió ayuda a Koldo para encontrarle un empleo. El ex asesor, que actuaba como hombre de confianza del ministro y gestionaba tanto su agenda personal como profesional, recurrió a Serrano para materializarlo.

Juan Manuel Serrano fue propuesto como testigo para el juicio del caso Koldo, pero finalmente se rechazó su comparecencia. La UCO investiga actualmente los contratos adjudicados durante su etapa al frente de la empresa postal.

Carmen N. no ha sido la única persona del entorno de Ábalos a la que la trama ha intentado introducir en Correos. Rosa Elda M. Y., la que fuera empleada del hogar en el domicilio del ministro, también ha sido objeto de gestiones para colocarla en la misma compañía, aunque en este caso el intento no habría llegado a buen puerto.

Enchufes en empresas públicas

La lista de personas colocadas por Koldo se extiende más allá de Correos. El propio Ábalos nombró a su asesor consejero de Renfe Mercancías, cargo desde el que Koldo introdujo a miembros de su familia en la empresa ferroviaria.

A su vez, buscó acomodo para Aarón, hijo de la secretaria de Ábalos en Valencia, en una compañía ferroviaria dependiente del Ministerio de Transportes, a pesar de que, según las fuentes, el joven «no tenía un currículum de formación específico sobre el puesto al que optaban».

Entre los beneficiados figura también Francisco Ortega, descrito como uno de los mejores amigos de Koldo y miembro del Cuerpo Nacional de Policía, al que se le adjudicó una plaza en el departamento de seguridad de Correos.

Estas plazas son, según las mismas fuentes, especialmente codiciadas entre los agentes veteranos porque conllevan «abultados sueldos gracias a designaciones políticas». Ortega se ha mantenido leal a Koldo incluso tras su detención y es, según quienes le conocen, «de los pocos amigos a los que ayudó Koldo que no han querido cortar la comunicación con él».

El modus operandi de Koldo seguía un patrón reiterado: contactaba con la cúpula directiva de las empresas públicas y les pedía que impulsaran a determinadas personas en los procesos de selección de personal.

«Todos le conocíamos, venía mucha gente a verle», han explicado fuentes que trabajaron en esa época en el Complejo de Nuevos Ministerios, donde Koldo ejercía como una suerte de procónsul informal del ministerio, con acceso a decisiones que iban mucho más allá de sus atribuciones como asesor.

El ex asesor ha llegado a ser descrito por quienes le rodeaban como «el todopoderoso» dentro del ecosistema ministerial: «Entabló amistad con empresarios contratistas, con personal de seguridad del ministerio y trató de resolver los problemas que se planteaban».

Su influencia alcanzó incluso a gestionar la llegada de personas del círculo íntimo de Ábalos a las propias instalaciones del ministerio.

Lo que ha comenzado como un caso de mascarillas puede terminar retratando algo más antiguo y más hondo: la colonización sistemática de empresas públicas para uso privado. Los enchufes en Correos por encargo no son la anécdota del escándalo. Son, quizás, su mejor metáfora.