España
'Caso Begoña Gómez'

El juez Peinado reclama a Begoña Gómez que demuestre en 5 días que sólo usó el pasaporte para ir a la graduación

El magistrado advierte de un posible delito de quebrantamiento de medida cautelar si no lo acredita

El juez Juan Carlos Peinado ha retomado este lunes, tras sus vacaciones, la instrucción contra Begoña Gómez y ha concedido a la esposa del presidente del Gobierno un plazo de cinco días para demostrar que utilizó el pasaporte, devuelto de forma excepcional, únicamente para viajar a Reino Unido entre el 8 y el 10 de julio con motivo de la graduación de su hija. El magistrado ha advertido de que, si no aporta esas pruebas, podría incurrir en un delito de quebrantamiento de medida cautelar.

La providencia dictada este lunes exige a Begoña Gómez que justifique el uso que hizo del documento durante esos tres días. El motivo, según ha explicado el propio juez, es que en el pasaporte «no constan sellos de entrada o salida» que certifiquen el desplazamiento autorizado.

La medida cautelar sobre el pasaporte no es nueva. El pasado 20 de junio, Peinado acordó retirárselo a Begoña Gómez después de enviarla a juicio ante un jurado popular, acusada de cuatro delitos.

Aquella decisión respondió a la petición de la acusación popular, ejercida por la organización HazteOir. El juez consideró entonces que existía riesgo de fuga, dado que la investigada se enfrenta a una pena de hasta 24 años de cárcel.

En su argumentación, Peinado fue más allá de la mera privación del documento. El magistrado escribió que la protección de escoltas no constituye garantías frente a una eventual huida, puesto que estos, «bien por sí mismos o bien por seguir las órdenes de sus superiores», podrían ayudarla a fugarse. Un razonamiento que ha generado no poca polémica por el cariz que atribuye al cuerpo encargado de la seguridad de la investigada.

Dos permisos excepcionales

Pese a la retirada del pasaporte, Begoña Gómez solicitó autorización para dos desplazamientos concretos: uno a la cumbre de la OTAN celebrada en Turquía y otro a la graduación de su hija en Reino Unido. El propio Peinado, sin embargo, se marchó de vacaciones sin resolver estas peticiones.

Fue un juez suplente del sustituto quien terminó autorizando sólo el segundo de los viajes, el correspondiente a la graduación, que se desarrolló entre el 8 y el 10 de julio. Ese es precisamente el trayecto sobre el que ahora Peinado exige pruebas documentales, al no hallar en el pasaporte los sellos que normalmente certificarían la entrada y salida del país.

La providencia fija un plazo improrrogable de cinco días naturales para que la defensa de Begoña Gómez presente ante el juzgado la documentación que acredite el itinerario del viaje: billetes, tarjetas de embarque, reservas de hotel o cualquier otro justificante que demuestre que el desplazamiento se limitó a las fechas y al destino autorizados.

La ausencia de sellos en el pasaporte, habitual en los desplazamientos dentro del espacio europeo tras el Brexit según los procedimientos fronterizos actuales, no exime a la investigada de la obligación de justificar el viaje ante el instructor, que mantiene activa la vigilancia sobre el cumplimiento estricto de las condiciones impuestas.

Begoña Gómez deberá ahora reunir en cinco días la documentación que despeje cualquier duda sobre su itinerario, en un procedimiento que, lejos de apaciguarse tras el verano, parece decidido a escrutar hasta el último sello -o la ausencia de él- de un pasaporte que se ha convertido, paradójicamente, en una pieza clave de un proceso judicial contra la esposa del jefe del Ejecutivo.