España
INVASIÓN DE CEUTA

Inmigrantes ilegales asaltan embalses en Ceuta para pescar carpas tóxicas y comérselas

El agua y los animales de este embalse no se someten a ningún análisis para autorizar su consumo humano

Cazan a un inmigrante ilegal en Ceuta llevándose a un ave viva en una bolsa para comérsela

Un vecino en Ceuta captó este lunes el momento en que varios de los inmigrantes ilegales que tomaron parte en la invasión de Ceuta a finales de julio pescaban carpas tóxicas con total impunidad en el embalse del Renegado. Mientras los ciudadanos ceutíes sufren estrictas restricciones y tienen prohibido el acceso a este embalse –dependiente de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), el mayor de los dos pantanos de Ceuta–, los inmigrantes se saltan las normas para acceder libremente. Esta situación ha desatado una profunda indignación vecinal, ya que la población local siente que existe una flagrante desigualdad de trato frente a quienes campan a sus anchas saltándose los cierres perimetrales.

Las imágenes tomadas en el día de ayer muestran cómo estos inmigrantes capturan ejemplares de carpas del pantano y se las llevan en bolsas de plástico con la intención de comérselas. Esta práctica supone un grave peligro para la salud pública, ya que la pesca y el consumo de los peces de estos embalses están terminantemente prohibidos por motivos sanitarios. El agua y los animales de esta zona no se someten a ningún tipo de análisis para autorizar su consumo humano, por lo que su ingesta puede producir graves enfermedades a quienes se los comen, un riesgo extremo que los marroquíes ignoran por completo.

A pesar de la gravedad sanitaria de los hechos, el recinto sigue completamente desprotegido. El embalse, al ser una propiedad del Estado, depende directamente de la Delegación del Gobierno, que continúa sin establecer vigilancia alguna en la zona. Esta inacción resulta aún más incomprensible si se tiene en cuenta que el lugar ya fue escenario reciente del polémico incidente con una oca, un animal protegido, lo que evidenció entonces la escasa protección y vulnerabilidad total de las instalaciones.