La Generalitat ve «viable y legal» aplazar las elecciones catalanas por el avance del Covid
La Generalitat es partidaria de aplazar las elecciones catalanas, previstas para el próximo 14 de febrero, ante la situación epidemiológica a la que se enfrenta Cataluña, con el virus totalmente descontrolado. «Sería viable y legal», ha asegurado la consellera de Presidencia, Meritxell Budó.
Malas noticias para el ministro de Sanidad, Salvador Illa, candidato del PSC a la Presidencia de la Generalitat. El avance del Covid ha provocado que la mayoría de los partidos pidan el aplazamiento de la convocatoria electoral del 14-F. Algo que trastoca los planes del ministro-candidato.
Según fuentes socialistas, Illa es el candidato perfecto. Su valoración por parte de los ciudadanos es buena –debe ser que no asocian los más de 80.000 muertos por la pandemia a su gestión– y el PSOE no quiere que la tercera ola que está agravándose convierta al candidato en un apestado por su nefasta gestión.
Su salid del Ministerio de Sanidad es la última jugada de Pedro Sánchez. Con total seguridad, la marcha de Illa a Cataluña formaría parte de la anunciada remodelación del Ejecutivo, que se espera para finales de este mes, y que daría cabida a Miquel Iceta en el Consejo de Ministros.
Sin embargo, tanto independentistas como los partidos constitucionalistas se están desmarcando de las pretensiones de mantener la fecha de los comicios. Piden que haya seguridad y no consideran que sea el momento de sacar a los ciudadanos a la calle, a los colegios electoral cuando se enfrentan a lo peor de la tercera ola.
En este sentido se ha pronunciado este jueves la Generalitat. Meritxell Budó ha afirmado que, según diversos informes jurídicos, sería «viable y legal» aplazar los comicios del 14 de febrero y ha remarcado que «en estos momentos debe preocupar más la salud de los electores que el resultado de las elecciones».
Así lo ha dicho en una visita a las zonas afectadas por el temporal Filomena en la comarca de les Garrigues, según ha informado la Generalitat en un comunicado, a 24 horas de que la mesa de partidos catalanes se reúna en el Parlament para decidir si hay que posponer las elecciones catalanas convocadas para el 14F.
Sin llegar a formular abiertamente una propuesta de aplazamiento, Budó sí ha recalcado que «no hay que poner en riesgo la salud de los electores».
Según Budó, en las elecciones hay que «garantizar la participación política de todas las formaciones» y el «derecho a voto de todos los ciudadanos», aunque estén «en cuarentena o aislados».
Después de que el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, haya dicho que la suspensión de unas elecciones «no está contemplada» en la ley electoral y sería «muy grave para la democracia», Budó ha puntualizado que tanto la Comisión Jurídica Asesora de la Generalitat como el Síndic de Greuges «ven viable y, por lo tanto, legal» un aplazamiento.
«En ningún caso se está hablando de suspender unas elecciones sino de aplazarlas en un periodo concreto», ha señalado.
Lo último en España
-
Un nuevo incendio en la Sierra Oeste de Madrid obliga a desplegar a la UME y a desalojar Aldea del Fresno
-
El plan de Feijóo para proteger Ceuta: «Expulsión de todos los ilegales, también los menores, e inviolabilidad de la frontera»
-
La Policía recibe la primera denuncia de agresión sexual de una ceutí contra los invasores
-
La UE deja en evidencia a Mónica García: vincula la inmigración con «mayor riesgo de enfermedades»
-
Más de 60 militares podrían acabar contagiados de sarna en Ceuta mientras Defensa confirma únicamente 24
Últimas noticias
-
Un nuevo incendio en la Sierra Oeste de Madrid obliga a desplegar a la UME y a desalojar Aldea del Fresno
-
Este es el significado del proverbio árabe «quien camina solo llega más rápido, pero quien camina acompañado llega más lejos»
-
Una investigación de las autoridades europeas confirma que las uvas, las fresas y las naranjas son las frutas más contaminadas con pesticidas
-
El BOE lo aclara: lo que va a pasar con el servicio militar para los nacidos en 2008 en España y es inminente
-
Uno de los libros más importantes del año: una novela inmensa que huele a clásico