España
'Gatogate'

La ex mujer de Ábalos denuncia que alguien suplantó su identidad para registrar a nombre del ex ministro la gata Chloe

Víctor Ábalos desmonta la versión de Perles: "La gata estaba en Vallecas desde 2023"

  • Irene Tabera | Fernán González

Carolina Perles, ex mujer del ex ministro de Transportes José Luis Ábalos, ha denunciado que alguien suplantó su identidad para cambiar a nombre del político socialista los datos del microchip de la gata Chloe, un animal que ella asegura fue un regalo de cumpleaños para su hijo.

Sin embargo, Víctor Ábalos, primogénito del ex ministro y su apoderado legal desde que ingresó en la cárcel de Soto del Real, ha contradicho punto por punto el relato de Perles a OKDIARIO y ha aportado datos concretos que cuestionan la veracidad de su versión: la gata llevaba instalada en Vallecas –donde vivía la nueva pareja de Ábalos– desde 2023, cuando Perles alega que no podía hacerse cargo de ella por una mudanza.

Perles ha dirigido un mensaje a OKDIARIO para contrarrestar la información de este medio. Afirma que «en ningún momento autorizó, ni firmó ningún documento para ceder la titularidad de Chloe a José» y que entregó los papeles del animal durante su mudanza únicamente para que no se extraviaran. Añade que «desconoce quién y con qué poder o autorización suplanta su identidad para cambiar el nombre del chip de Chloe».

Víctor Ábalos desmonta ese argumento. «Se mudó cuando el registro de la Guardia Civil, cuando la gata estaba ya en otro sitio, en Vallecas desde el año 2023.»

La cronología que traza el hijo del ex ministro sitúa a Chloe lejos de cualquier proceso de traslado de Perles: el animal ya había encontrado acomodo estable con Andrea de la Torre, pareja actual de Ábalos, mucho antes de que la ex mujer alegara imposibilidad material para hacerse cargo de ella.

Chloe, la gata de José Luis Ábalos

Víctor explica con detalle la cadena de custodia real del animal: Andrea de la Torre ha sido quien ha cuidado a Chloe durante los últimos años, haciéndose cargo de todos sus gastos veterinarios y de manutención.

Fue precisamente Andrea quien ofreció devolver la gata a Perles de forma directa. «Andrea de la Torre le dijo a Perles que si la quiere, se la llevo». Asó lo relata Víctor.

La respuesta de Perles, según su versión, fue bloquear e insultar a Andrea. Una conducta que Víctor considera incompatible con la reclamación pública que la ex mujer de su padre ha realizado en El Programa de Ana Rosa. «Que Perles no hubiese bloqueado a Andrea cuando fue a llevársela», concluye.

Ante lo que considera una campaña injusta, Víctor defiende a la pareja de su padre con contundencia: «Andrea no es una secuestradora de gatos». «Perles de repente echan de menos al gato tras años viviendo con Andrea», señala el primogénito del ex mano derecha de Pedro Sánchez.

La disputa por Chloe se inscribe en el prolongado proceso judicial que afecta al ex ministro. Ábalos, ex secretario de Organización del PSOE y figura central del Gobierno de Pedro Sánchez, se encuentra en prisión preventiva en Soto del Real desde hace más de 100 días.

Desde su ingreso, ha otorgado poderes notariales a Víctor para gestionar sus asuntos. La faceta animalista del ex ministro trascendió públicamente cuando su ex pareja Jésica Rodríguez declaró ante el Tribunal Supremo que, al inicio de su relación, adoptó un gato negro a instancias de Ábalos, quien sufragó todos los gastos del animal, incluidas intervenciones quirúrgicas.

Perles, por su parte, asegura conservar fotos y vídeos que demuestran el vínculo del hijo con Chloe, y ha ofrecido mostrar cualquier prueba que se le solicite. «El niño no necesita una nueva mascota, dado que ya tiene una y es Chloe», zanja la policía valenciana.

La historia de Chloe ha dejado de ser una simple querella doméstica para convertirse en un ejercicio de versiones enfrentadas donde cada parte aporta su propia cronología. Lo que comenzó como un regalo de cumpleaños para un niño —una gata blanca de ojos dispares, uno azul y uno verde— ha desembocado en acusaciones de suplantación de identidad, bloqueos en el móvil y declaraciones cruzadas en los medios. La gata ignora que se ha convertido en el animal más escrutado de la política española.