España
'Caso DAO'

El ex DAO dice que la agente que le denuncia por violación es una «celosa e histérica» que le tendió «una trampa»

El ex director adjunto operativo califica de "trampa" la denuncia por agresión sexual de su subordinada

Lo ha catalogado como "un juego sexual": "Ella decía que no, pero sus gestos decían que sí"

  • Irene Tabera | Fernán González

El ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional José Ángel González Jota ha comparecido este martes ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid para declarar y negar una presunta agresión sexual contra una agente subordinada suya.

Ha descrito a la denunciante como una «celosa e histérica» que le habría tendido «una trampa», y ha afirmado que en el encuentro sólo hubo «besos y abrazos». El juez ha denegado la orden de protección solicitada por la víctima.

La víctima va a recurrir es auto por el que le niegan medidas cautelares porque le parece «alucinante». Si va con escolta es porque hay riesgo, indican desde su entorno.

Por su parte, el juez ha trasladado a las partes que la presunta malversación y las posibles coacciones de Óscar San Juan, el asesor del ex DAO se tendrán que ver en otra causa.

Fuentes presentes indican a OKDAIRIO que había una psicóloga en sala, la chica ha llorando con ataques de ansiedad. El juez al final ha dicho que ya bastante calvario ha tenido declarando.

Agresión sexual negada

Durante su declaración ante el magistrado, el ex DAO ha negado haber cometido ningún tipo de agresión sexual. Ha sostenido que el encuentro con la agente fue consentido y lo ha catalogado como «un juego sexual».

Según las informaciones trasladadas desde el interior del juzgado, González ha llegado a afirmar que la denunciante, como se escucha en el audio, «le decía que no, pero sus gestos decían que sí», una argumentación que ha suscitado sorpresa entre los presentes en la vista.

El ex mando policial también ha reconocido no acordarse de haberle bajado la cremallera a la agente, pero ha insistido en que todo lo ocurrido fue fruto de una dinámica consentida entre ambos.

Ha descrito a su subordinada como una mujer que actuó movida por intereses personales y profesionales, y ha atribuido la denuncia a que ella era «una celosa que quería destinos».

«Sólo veo en esto odio por no haber conseguido sus pretensiones personales y profesionales», ha manifestado González durante su intervención, en una declaración que ha generado una honda impresión entre quienes seguían la vista.

Sólo «besos y abrazos»

El relato del ex DAO se confronta con la existencia de un audio de casi una hora incorporado a la causa. Cuando González ha sostenido ante el juez que entre ambos únicamente hubo «besos y abrazos».

El ex director policial también ha ofrecido una explicación sobre el sonido del agua que se escucha en la grabación: ha aseverado que el ruido correspondía a lavar unas cervezas, y no, como habría señalado la denunciante, a que ella se estuviera limpiando tras los hechos.

Antecedentes del caso

Los hechos denunciados se habrían producido en el contexto de una relación laboral jerárquica en el seno de la Policía Nacional, institución en la que el DAO ostentaba uno de los rangos más elevados del escalafón operativo, con autoridad directa sobre miles de agentes desplegados en todo el territorio nacional.

La denuncia por presunta agresión sexual ha derivado en un procedimiento judicial ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 8 de Madrid. En el marco de ese proceso, la denunciante solicitó una orden de protección, medida cautelar que el juez ha denegado en su auto.

El juicio oral, si finalmente se celebra, podría convertirse en uno de los procesos más turbios y delicados que haya tenido que afrontar la justicia española en relación con el estamento policial.

La grabación de audio que el juez confronta con la versión del ex DAO pende sobre este caso como una espada de Damocles que ninguna de las partes, por razones opuestas, parece querer que caiga en el momento equivocado.

El ex DAO, el cargo operativo más alto de la cúpula policial española, ha llegado poco antes de las 10.00 horas al juzgado en un furgón negro de cristales tintados junto a su abogado. Ante los medios de comunicación congregados a las puertas del edificio judicial, González se ha mostrado sereno y ha declarado sentirse «tranquilo» y «bien» antes de entrar a prestar declaración, prevista para las 10.30 horas.

La denunciante, cuya identidad permanece protegida, ha accedido al juzgado por una puerta secundaria con el fin de mantener el anonimato. Su letrado, Jorge Piedrafita, llegó al lugar sobre las 9.40 horas sin ir acompañado por ella.