Los enviados de Sánchez fueron al Valle sin permiso del prior para ver cómo iniciar la exhumación ya
En pleno incremento de la tensión y los enfrentamientos en Cataluña por la celebración del 1-O, Pedro Sánchez envió a dos de sus más altos cargos al Valle de los Caídos para incrementar la presión y acelerar la exhumación de los restos de Franco. Y lo hizo sin comunicación ni permiso previo del prior de los benedictinos de la Abadía.
Tal y como desvelaron este pasado lunes las fotos logradas en exclusiva por OKDIARIO, dos de los subsecretarios clave del Ejecutivo se presentaron en la Abadía con el objeto de empezar a diseñar los preparativos para la salida de los restos mortales del dictador. Los dos enviados directos de Sánchez eran la subsecretaria de Justicia, Cristina Latorre Sancho, y nada menos que el subsecretario de Presidencia, Antonio Hidalgo.
Ambos altos cargos –decisivos en la gestión del Ministerio de Justicia y de Presidencia– destinaron su jornada de ese lunes por la tarde (la de máxima tensión por la celebración de los golpistas del aniversario del referéndum ilegal del 1-O) a incrementar la presión sobre los monjes de la Basílica y a acelerar los trámites para poder exhumar de la forma más rápida posible los restos del dictador. Y lo hicieron sin comunicar previamente su aparición y sin solicitar permiso.
Preparando la exhumación
La Abadía evidentemente puede ser visitada con los habituales fines turísticos o religiosos. Pero es verdad que una visita oficial con fines evidentemente políticos suele ser comunicada para evitar malentendidos.
La fotografía mostrada por OKDIARIO revelaba la salida, tras horas de estancia en la Basílica de cuatro altos cargos: Ernesto Abati, consejero gerente de Patrimonio Nacional; Manuel Terrón, delegado de Patrimonio Nacional en San Lorenzo de El Escorial; Cristina Latorre Sancho, subsecretaria de Justicia; y Antonio Hidalgo, subsecretario de la Presidencia.
Y es que los altos cargos del Gobierno fueron acompañados en todo momento por los responsables de Patrimonio. Porque el objetivo era observar la escena y empezar a diseñar los trabajos de exhumación en el propio templo. Y todo ello cuando aún permanece la oposición de la familia Franco al traslado de los restos mortales del dictador y cuando permanece abierto el periodo de alegaciones de los afectados.
La presencia de los responsables de Patrimonio sólo puede tener una explicación: el diseño de unos preparativos que impacten lo mínimo posible en el conjunto monumental y arquitectónico del Valle. El prior Santiago Cantera, responsable del Valle de los Caídos, no fue advertido previamente de la llegada de una comitiva oficial.
De hecho, las visitas oficiales de este estilo suelen entrar de una forma más discreta. Esta, sin embargo, apareció con la presencia de cuatro coches oficiales y todo un despliegue de personas que accedieron y salieron -como puede observarse en las fotos a las que ha tenido acceso OKDIARIO- por la entrada principal del templo.
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