El crucero del hantavirus ya está en el puerto tinerfeño de Granadilla y arranca el proceso de evacuación
Malestar en el Gobierno canario por no garantizarse un rápido traslado de los pasajeros en un máximo de 24 horas
Escoltado por dos patrulleras de la Guardia Civil y por el mayor buque de Salvamento Marítimo. Así ha llegado al puerto tinerfeño de Granadilla, en el sur de la isla, el crucero MV Hondius que registra el foco de hantavirus, un patógeno letal que ha segado la vida de tres de los ocupantes de este barco, que ha infectado a varios más y que ha disparado la alerta ante el riesgo de que haya más pasajeros infectados, aunque no presenten síntomas por el momento.
El MV Hondius llegó al destino fijado por el Gobierno de Sánchez minutos después de las 5:30 hora local canaria, 6:30 hora de la España peninsular. y quedó fondeado al filo de las 6:00 hora local, todavía de noche en Tenerife. Lo hizo pocas horas después de que, a medianoche, se desatara una grave crisis institucional tras dictar el Gobierno de Sánchez, a través de la Dirección General de Marina Mercante, una orden de fondeo forzoso del crucero en ese puerto canario. La dictó tras decir a medianoche el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, que la Administración autonómica –con competencias en esta materia– iba a prohibir que el Hondius fondeara, ya que el Gobierno de Sánchez no había sido capaz de articular un dispositivo de evacuación de los pasajeros en un máximo de 24 horas, plazo tope que considera necesario el Ejecutivo autonómico para reducir el riesgo de transmisión del hantavirus en suelo isleño.
El acceso al puerto por parte de los periodistas destinados a cubrir la llegada del Hondius fue severamente restringido. Sólo se les permitió acceder al puerto para avistar el barco minutos antes de que el crucero del hantavirus quedara fondeado. Todo ello en medio de un severo cinturón policial dispuesto por el Ministerio del Interior para establecer un fuerte cordón a amplia distancia del escenario de operaciones, por una elemental cuestión de seguridad pero que, también, garantiza al Gobierno central disuadir y mantener bien alejada cualquier posible expresión popular de rechazo y protesta contra la polémica decisión de Moncloa de acoger en España, en concreto en Tenerife, este crucero con bandera de Países Bajos.
A partir de ahora arranca el delicado proceso de evacuación de los pasajeros del crucero del hantavirus, esencial para evitar que se produzcan contactos de riesgo de transmisión de ese patógeno letal.
Es más que probable que los traslados no se culminen hasta el lunes, lo que ha desatado una dura protesta del presidente de Canarias, que considera que es un plazo excesivo.
Los ocupantes del Hondius van a ser trasladados a tierra, al puerto tinerfeño de Granadilla, en grupos de cinco. Serán llevados desde el crucero hasta el puerto en lanchas. Desde el puerto serán conducidos hasta el aeropuerto Tenerife-Sur en vehículos preparados al efecto. Ese traslado al aeropuerto se realizará cuando los pasajeros tengan listos los aviones que les deben llevar a sus respectivos destinos finales. En el caso de los 14 ocupantes españoles, volarán hasta la base militar de Torrejón de Ardoz, desde donde serán trasladados al hospital madrileño Gómez Ulla, también del Ministerio de Defensa, donde se someterán a las preceptivas PCR, pruebas analíticas para comprobar si están o no infectados por el hantavirus. Allí permanecerán en cuarentena para descartar cualquier riesgo, ya que el período de incubación de la enfermedad puede ser de varias semanas.
En cuanto a los ocupantes del MV Hondius que son de otras nacionalidades –los hay de más de 20–, sus países de origen han dirigido al aeropuerto Tenerife-Sur los aviones con los que los repatriarán.
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