Zunzunegui: «La Inquisición ejecutó 49 personas en 250 años, eso era una mala semana para los aztecas»
"Los genocidas de esta historia son los aztecas", afirma el historiador mexicano

El escritor e historiador mexicano Juan Miguel Zunzunegui visita OKDIARIO para hablar de su libro Hernán Cortés. Encuentro y conquista. Durante la entrevista plantea una comparación que resume su tesis central: la Inquisición española ejecutó a 49 personas en 250 años de actividad en Nueva España, de las cuales 45 eran españoles. «Eso era una mala semana para los aztecas», afirma, en referencia a los sacrificios humanos que el Imperio Mexica practicaba de forma sistemática sobre los pueblos sometidos a su dominio.
Zunzunegui sitúa ese contraste como punto de partida de su argumentación. Frente a los 49 ejecutados por el tribunal inquisitorial en dos siglos y medio, sostiene que los mexicas sacrificaban en torno a 10.000 personas al año en el Templo Mayor, procedentes de otras tribus. «Si quieres hablar de genocidio, los genocidas de esta historia son los aztecas», afirma. «Cortés interrumpió ese genocidio. ¿Qué genocida hace un hospital? Porque lo primero que hizo Cortés al terminar las guerras fue construir un hospital».
Durante la entrevista, el historiador alude al hallazgo arqueológico del zompantli en 2016, cuando excavaciones en el centro histórico de Ciudad de México sacaron a la luz un muro de cráneos humanos junto al Templo Mayor, estructura que Hernán Cortés y el cronista Bernal Díaz del Castillo habían descrito en sus textos. Para el historiador, el descubrimiento respaldó la veracidad de esas crónicas, que durante décadas fueron cuestionadas por considerarlas propaganda colonial. «Cuando fue encontrado el zompantli, esa es la evidencia de que Cortés siempre dijo la verdad», señala.
Sobre lo que Cortés encontró al entrar en Tenochtitlán, Zunzunegui describe una ciudad con mercados, canales y palacios, pero con un Templo Mayor en cuya cima se realizaban sacrificios diarios. Según explica, los cadáveres eran arrojados por la escalinata y consumidos ritualmente por la población en las grandes ceremonias. «No es canibalismo de uso cotidiano, es canibalismo ritual», precisa.
Para enmarcar la conquista, Zunzunegui repasa la historia de las civilizaciones mesoamericanas. Teotihuacán había colapsado 900 años antes de la llegada de Cortés; los mayas llevaban dos siglos en declive. Los mexicas, señala, eran un pueblo de origen más reciente: nómadas del norte que aparecieron en el siglo XIII y llevaban poco más de un siglo de dominio regional cuando Cortés desembarcó. A su juicio, eso explica que la mayoría de los pueblos sometidos optara por aliarse con los españoles en lugar de defender el Imperio. «Los pueblos milenarios son los otros, los que estaban sometidos por los mexicas y que se aliaron con Cortés», dice.