España
Ministerio del Interior

Las mafias aprovechan el coladero de Ceuta para trasladar inmigrantes a otras costas españolas

Los recogen en motos de agua y embarcaciones semirrígidas y los llevan a Cádiz y Algeciras

Las mafias dedicadas al tráfico de personas han comenzado a hacer negocio con los inmigrantes ilegales que han invadido Ceuta en las últimas semanas, según ha podido saber OKDIARIO. Ahora sí y no antes, como sostenía el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien viene culpando a las organizaciones criminales de esta invasión de 72.000 ilegales, al igual que el Rey de Marruecos, Mohamed VI.

El negocio comenzó el pasado domingo y prosigue en lo que va de semana: traficantes de Ceuta están recogiendo a ilegales de las playas ceutíes en motos de agua y en embarcaciones semirrígidas Phantom, con grandes motores, y los están llevando a otras costas españolas.

Hasta el momento, se ha detectado su llegada a las costas de Cádiz. En concreto, a las zonas de Algeciras y Tarifa, donde llegan en apenas 10 o 12 minutos en una moto de agua y embarcaciones de gran cilindrada. No obstante, fuentes policiales prevén que también intenten penetrar por Barbate, la Costa del Sol y Almería, como límite.

Llegan por carretera y se lanzan al mar

Fuentes policiales declaran a este diario que frente a lo mantenido por el Gobierno, los inmigrantes han estado llegando a Ceuta por carretera en autobús, en coche o a pie, y posteriormente se lanzaban al mar para entrar a la ciudad a nado en distancias que oscilan entre un kilómetro y tan sólo 200 metros.

Y con ello tratar de evitar la expulsión de acuerdo a la reciente sentencia del Tribunal Supremo que establece que el procedimiento de rechazo en frontera no resulta aplicable a quienes acceden a territorio español a nado bordeando los espigones de Benzú y Tarajal, debiendo tramitarse en estos supuestos el correspondiente procedimiento administrativo de devolución.

Esta travesía ha dejado 88 fallecidos, según las cifras del Gobierno de Ceuta. Algunos de ellos se ahogan porque son aplastados por otros inmigrantes durante el trayecto, mientras que otros pierden la vida porque apenas saben nadar.

Durante los días precedentes al salto del pasado jueves, estuvieron entrando a razón de cien inmigrantes ilegales diarios. Un goteo continuo que permanecerá hasta que se cierre definitivamente.

Y de ellos, intentarán acceder por otra vía a las costas de la península todos los que puedan. Esto dependerá de la disponibilidad de las mafias, del dinero que tengan los que han entrado para poder pagarles, y en tercer lugar, de qué va a hacer el Ministerio del Interior para impedir estos movimientos.

Fuentes policiales se preguntan si la Guardia Civil va a poner a agentes en medio del Estrecho para evitar estos traslados. Lo cierto es que las motos de agua van muy rápidas y los guardias civiles siguen sin tener luz verde del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para disparar a los motores.

Como informó OKDIARIO el pasado mes de mayo, generales de la Guardia Civil están presionando al ministro para que autorice disparar al motor de las narcolanchas y así inutilizarlas. Sin embargo, Marlaska sigue sin dar su brazo a torcer, pese a que tanto mandos de la Benemérita como agentes sostienen que es «la medida más rápida, económica y disuasoria».

Y en consecuencia, «la más eficaz» a corto plazo en la situación actual, en la que el narco está segando la vida de nuestros guardias civiles, la última vez el pasado 8 de mayo, con el asesinato de Jerónimo Jiménez y Germán Pérez en Huelva.

Doble negocio

Las mafias usan las embarcaciones para el narcotráfico y el tráfico de personas. Ahora, con la situación en Ceuta las están dedicando exclusivamente para el segundo cometido.

Durante los últimos meses, los narcotraficantes argelinos han copiado el modelo marroquí de doble uso de las narcolanchas y también se han dedicado a traer inmigrantes ilegales a España. Un negocio que ha disparado la regularización y que ha supuesto que ganen «hasta 750.000 euros por viaje», según declaran a este diario agentes de la Unidad Central de Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF).

Según afirman los agentes de la UCRIF, utilizar las narcolanchas para la inmigración irregular les sale incluso «más rentable» que el tráfico de drogas.

Y no sólo eso, sino que «corren menos riesgo», ya que una vez desembarcan a los inmigrantes, finaliza la tarea, puesto que cobran en origen. En cambio, con la droga, tienen que cargar los fardos en vehículos, llevarlos a unas instalaciones, cortar la droga y luego distribuirla y venderla en pequeñas cantidades, y eso conlleva una infraestructura muy grande, con ramificaciones en otros países, como Francia y Alemania.