El enfado del juez con Laya: “Usted se acoge a una Ley de la que no conocemos ni la primera letra”
Laya al juez del ‘Caso Ghali’: “No comprobamos si podía entrar en el espacio Schengen por buena fe»
‘Caso Ghali’: Laya no niega que recibiera una orden de arriba pero protege a Sánchez
El juez Rafael Lasala puso contra las cuerdas a la exministra de Asuntos Exteriores Arancha González Laya al tomarle declaración como imputada el pasado lunes en el juzgado de instrucción número 7 de Zaragoza, que investiga la entrada ilegal en España del secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, para tratarse de una grave afección de coronovirus en el hospital San Pedro de Logroño. Laya llegó hasta negarse seis veces a revelar quién autorizó la entrada de Ghali en España porque sería “desnudar la política exterior” pese a la insistencia del juez.
Lasala fue muy claro al explicarle que a él le vincula el tema del control, no la cuestión política. «Quién dijo que no se le controle?», le preguntó el juez a una nerviosa Laya. Las excusas de la exministra, acompañadas de clamorosos y prolongados silencios, colmaron la paciencia del juez. «Yo me rijo por los principios de legalidad en los procesos penales. Usted me está hablando no ya de la Ley de Secretos Oficiales de 1968 sino de una especie de adaptación en virtud de un acuerdo de ministros de 2010 que según dijo el señor Villarino [exjefe de Gabiente de la ministra] no está ni publicado ni comunicado. Si estas son las reglas de juego, ¿yo cómo actúo?».
Lo último en España
-
La UCO halla una anotación de Leire sobre David Sánchez que demuestra que las siglas P.S. son las de Pedro Sánchez
-
La UCO halla en poder de Cerdán un escrito de Leire Díez en el que le rinde cuentas de sus maniobras con la cloaca
-
Desarticulada una red en Huelva que cobró 150.000 euros del paro haciéndose pasar por desempleados
-
El bar mítico de Sevilla que vende más de 2.000 kilos de caracoles al mes y se ha convertido en el templo de la capital andaluza
-
Madrid exige estar empadronado para el abono transporte, pero Ayuso hará una excepción con los universitarios desplazados