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Abascal veía un lastre en Smith: el apoyo a Vox en Madrid caía con el edil expulsado como cabeza de cartel

Abascal obtuvo un 6% más de apoyos en Madrid en las generales que Smith en las municipales

Ignacio Garriga reconoció a Smith que era "un lastre electoral" en Madrid

El líder de Vox, Santiago Abascal, vio en el perfil de Javier Ortega Smith un lastre para seguir rivalizando con el PP en las elecciones municipales de 2027. Smith no fue capaz en 2023 de neutralizar en la alcaldía, a José Luis Almeida, quien pasó del 24,24% a la mayoría absoluta con el 44,5% de los votos en solo 4 años.

Vox sufrió cómo el PP aumentó de manera exponencial la diferencia con Vox en mayo de 2023. Smith, pese a que mejoró el resultado respecto al 2019, lo hizo levemente: de un 7,63% al 9,07%, pese a que Smith lideraba en aquel momento el debate a nivel nacional de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en su oposición política y judicial del Madrid Central. Además de la exposición pública que le granjeaba ser portavoz adjunto en el Congreso de los Diputados.

Sólo un mes después del 9,07% de Smith en la alcaldía, Santiago Abascal recobró un 12,38% de los votos en las elecciones generales, más de 6 puntos de diferencia con lo que consiguió Smith en mayo, pese a que incluso la formación a nivel nacional perdió apoyos.

Para Bambú, éste fue un indicativo de que había que cambiar de estrategia si se quería llegar al cinturón rojo de Madrid, donde el PSOE comenzaba a perder su hegemonía mientras el apoyo a Vox en Madrid caía con el concejal como cabeza de cartel.

La ‘ratio’ de Smith en Vox vs. otras ciudades

Los datos se entienden mejor si se comparan con la evolución que Vox experimentó en otras capitales de provincia. En Valencia, Zaragoza o Sevilla, en sólo una legislatura, la formación se convierte en una pieza necesaria en la aritmética para investir a los alcaldes del PP.

En las elecciones municipales de 2023, Vox pasó en Zaragoza del 6,15% al 12,36%. En Valencia, de 7,25 al 12,74%. En el caso de Sevilla, que con un crecimiento similar al de Madrid (del 7,95% al 8,9%), sus tres concejales dieron la llave al cambio, haciendo perder la alcaldía al PSOE en pro del popular José Luis Sanz (con 41,17%).

Garriga afea a Smith su «falta de autocrítica»

Fue en este contexto cuando en Bambú afearon a Smith su «falta de autocrítica», mientras el ex de Vox recrudecía sus ataques contra la dirección general de Abascal y rompía la disciplina de partido, convocando a los medios de comunicación y concediendo entrevistas, desmarcándose del discurso político de la formación.

Una situación que llevó al secretario general de Vox, Ignacio Garriga, a dar un ultimátum a Smith en noviembre, tres semanas después de haber nombrado a Carlos H. Quero como portavoz adjunto en el Congreso, en su lugar.

En un correo al que ha tenido acceso en exclusiva OKDIARIO, Garriga reprochaba al candidato de Madrid que «los goles que se marcaba» en los medios de comunicación no resistían «el más mínimo contraste con la realidad», tachando su actitud de «ridícula».

«Todas las encuestas, todos los estudios internos y todos los análisis de impacto mediático coinciden: tu perfil, lejos de sumar, es hoy un lastre electoral y ni siquiera eres capaz de inquietar la desastrosa gestión de Almeida, donde ninguna encuesta indica crecimiento para Vox», le espetaba.

«Para que luego te atrevas a criticar públicamente el logro del partido de haber alcanzado el 18% en las encuestas nacionales. Tus servicios al partido en el pasado no son una patente de corso», añadió.

Garriga se refería a las reiteradas intervenciones de Smith como «portavoz de facto», en lo que consideraba un «ejercicio inconcebible de autoritarismo bastante infantil», recordándole que en Vox no existen los «fundadores con derechos históricos por encima de los estatutos».

«No puedes hablar de regeneración quien se resiste a asumir la renovación con dignidad. «Ni puede hablar de principios quien vulnera sistemáticamente uno de los principios más básicos de toda organización: la lealtad y el compañerismo», añadía, en una ruptura evidente sin retorno, tras señalar también Abascal que «en Vox había mucho banquillo».

El 23 de diciembre, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) le cesaba y, en su lugar, entraba la zoomer catalana Julia Calvet (diputada del Parlamento de Cataluña). Y este febrero, la dirección nombraba a Arantxa Cabello como nueva portavoz del Grupo Municipal en Madrid, desencadenando la cólera de Smith, que trató de apoderarse de la formación, terminando en su expulsión de militancia.