¿En qué consiste la cesión de crédito?
En el funcionamiento de una empresa, es habitual que haya clientes a los cuales se les haya financiado alguna adquisición y que, a la vez, se deba una cantidad determinada a algún proveedor. En muchos sectores, tanto el cobro como el pago no son al momento, sino que puede ser a 30, 60 o 90 días, por ejemplo.
En caso que el plazo de cobro sea mayor al plazo de pago, la compañía puede encontrarse con un problema de liquidez a corto plazo. Es decir, aunque la situación del negocio sea positiva, no dispone de suficiente efectivo para realizar los gastos del día a día. Por lo tanto, precisará de una financiación. Para evitar la petición de un crédito normal, existe un instrumento mediante el cual puede aprovechar los pagos pendientes de sus clientes: la cesión de crédito.
¿Qué es la cesión de crédito?
La cesión de crédito es un instrumento por el que una empresa puede ceder el derecho de cobro de las deudas que otros han contraído con ella a otra compañía a la cual se le debe algún pago. También es posible vender este derecho de pago a otro tercero no involucrado en la actividad de la compañía. De la primera forma, se descarga de una deuda, mientras que de la segunda obtiene el líquido necesario para hacer frente a ella.
¿Cuáles son las características de la cesión de crédito?
- El cesionario se convierte en el acreedor de la deuda: en este aspecto, hay que diferenciar la cesión de crédito con y sin recurso. En caso que la operación se efectúe con recurso, si el deudor es incapaz de hacer frente a la deuda en el periodo estipulado, es el cedente quien debe de afrontar el pago de ella. Ahora bien, si la operación se realiza por el segundo tipo, es la otra entidad la que deberá de realizar las gestiones pertinentes para asegurarse el cobro. Así, la empresa queda librada de cualquier riesgo.
- No es necesario informar al deudor de la operación: existen dos tipos de cesiones de crédito: con notificación y sin ella. En la primera, las dos partes informan al tercero deudor de la cesión de la deuda, mientras que en el segundo no. Por lo tanto, puede darse el caso que la otra compañía desconozca finalmente dónde irá a parar el importe que debe.
- Plazo de un año para hacer frente a la deuda: si la operación se ha hecho con recurso y el cedente debe responsabilizarse de la insolvencia de su cliente, tiene un año como plazo máximo para satisfacer la deuda. En caso que sea una renta perpetua, el plazo se alarga a diez años.
Temas:
- Reto de la Financiación
Lo último en Economía
-
Netflix despide a 1.000 empleados en su mayor reestructuración de plantilla desde 2022
-
El Ibex 35 aguanta los 19.200 puntos mientras la tensión en Ormuz dispara el petróleo hasta los 106 dólares
-
EEUU amenaza con cobrar 200.000 dólares a cada buque español y restringir los productos nacionales
-
La Seguridad Social lo confirma y es oficial: se abonará una ‘paga extra’ a los jubilados con más de 40 años cotizados para evitar recortes
-
Muface agota su colchón financiero: se queda con apenas un millón de euros tras cubrir el coste sanitario
Últimas noticias
-
Pablo Barrios, un punto más
-
Rueda la primera cabeza en la Euroliga: el Baskonia despide a Paolo Galbiati
-
Restauran el altar de Sandra Peña tras ser vandalizado días antes del aniversario de su muerte: «Aún eres luz»
-
Fernando Torres (42 años) confiesa su reciente pasión por el estoicismo: «Mi profesor de filosofía de la ESO me marcó»
-
Georgina Rodríguez muestra por primera vez el ramo de su boda con Cristiano Ronaldo y revela dónde lo guarda