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El precio del tabaco ha cambiado para estas marcas: descubre si te afectan los nuevos precios

El precio del tabaco vuelve a subir

Desde el pasado sábado 17 de febrero, el precio del tabaco ha experimentado modificaciones para varias marcas, según la actualización publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La Resolución del 15 de febrero de 2024, emitida por la Presidencia del Comisionado para el Mercado de Tabaco, establece los nuevos precios de venta al público para ciertas labores de tabaco en Expendedurías de Tabaco y Timbre. Estos cambios afectan a cigarrillos, cigarros, cigarritos, picaduras de liar y picaduras de pipa.

Las variaciones de precio han sido aplicadas desde este sábado 17 de febrero en estancos de la Península, Islas Baleares, Ceuta y Melilla, si bien no todas las regiones se verán afectadas de la misma manera. Es importante tener en cuenta estos ajustes para los fumadores, ya que impactarán en el costo de diversas marcas de tabaco.

Subida del tabaco

En las últimas semanas, marcas muy conocidas como Fortuna, Ducados o Nobel también han experimentado modificaciones de precio, sumándose a los ajustes anteriores de otras marcas destacadas como Marlboro, L&M, Philip Morris, Winston o Chesterfield, entre otras.

Así ha subido el precio del tabaco en la península e Islas Baleares:

Cigarros y cigarritos

Cigarrillos

Cigarros

En Ceuta y Melilla solo se ve afectada la siguiente picadura de pipa:

Reducción del consumo de tabaco

En el transcurso de los últimos 25 años, hemos sido testigos de una notable transformación en los patrones de consumo de tabaco en nuestro país. La cifra de cajetillas consumidas anualmente ha descendido significativamente, pasando de 4.000 millones a 2.000 millones. Este descenso, sin embargo, no se ha traducido en una disminución proporcional en los ingresos gubernamentales, ya que la recaudación por impuestos tabacaleros ha experimentado un marcado incremento, alcanzando los 7.000 millones de euros al año.

Resulta paradójico que, aunque el tabaco se haya consolidado como una fuente considerable de ingresos para Hacienda, superando incluso las ganancias provenientes del alcohol, el tratamiento tributario asociado al tabaco plantea cuestionamientos éticos de diversa índole.

El precio del tabaco ha experimentado un aumento considerable a lo largo de los últimos años, triplicándose, mientras que su consumo se ha reducido a la mitad. Este aumento constante en los precios ha desempeñado un papel clave en la generación de ingresos, aunque no exento de consecuencias, ya que ha llevado a un incremento en los gastos del sistema sanitario, evidenciando así el dilema entre los beneficios económicos y los costos para la salud pública.

A pesar de los esfuerzos implementados para reducir el consumo de tabaco en el país, la recaudación mediante impuestos ha mantenido su posición elevada. Esto sugiere un cambio en los hábitos de consumo hacia otras formas de tabaco, aunque persisten los desafíos asociados a los costos sociales y de salud pública. Los impuestos al tabaco, a pesar de sus controversias, continúan siendo una estrategia eficaz para disminuir su consumo, si bien su aplicación efectiva sigue siendo limitada a nivel global. Se proyecta que en los próximos años los impuestos al tabaco seguirán creciendo, planteando interrogantes sobre el equilibrio entre los beneficios económicos y la protección de la salud de la sociedad.