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El Gobierno confirma el cambio de norma en los bares y restaurantes de España: ahora las raciones van a ser más pequeñas y están obligados a darte las sobras

Los bares y restaurantes tendrán que cumplir este verano con la nueva Ley 1/2025

Los dueños de los bares y restaurantes en España tendrán que cumplir con el nuevo Plan de Prevención de Desperdicio Alimentario aprobado por el Gobierno el pasado mes de abril y que impone multas de 2.000 hasta 500.000 euros para los que no cumplan con las normas establecidas en la Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre las nuevas normas que llegan para bares y restaurantes en nuestro país.

A pesar de que la hostelería es uno de los grandes motores de este país, y más durante el verano, desde el Gobierno se sigue poniendo trabas a estos trabajadores autónomos que día a día tienen que luchar contra todo tipo de adversidades para sacar su negocio adelante. La última de Sánchez y compañía tiene que ver con una Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, que establece multas para los dueños de bares y restaurantes que no traten los alimentos como es debido.

«La presente ley tiene por objeto la prevención y reducción de las pérdidas y el desperdicio de alimentos por parte de todos los agentes de la cadena alimentaria, estableciendo una jerarquía de prioridades de solución y dando respuesta al objetivo sobre el sistema alimentario de producción y consumo responsables de la Agenda 2030», se puede leer en el primer apartado de esta norma que establece los siguientes fines:

Cómo afecta a los bares y restaurantes

¿Y cómo afecta esto a los bares y restaurantes de España? La Ley 1/2025 aboga por el no despilfarro de alimentos y esto quiere decir que las raciones incluso podrían ser más pequeñas, aunque para esto no haya una norma estricta. Lo más importante tiene que ver con un proceso que tienen que seguir los alimentos sobrantes y que tienen que ser cumplidos por los hosteleros, que desde abril están obligados a informar a sus clientes de la posibilidad de llevarse las sobras en un envase sin coste adicional.

«Los agentes de la cadena alimentaria aplicarán cuantas medidas sean posibles y tendrán como primera obligación prevenir las pérdidas y el desperdicio alimentario, incorporando criterios de producción, compra y gestión racionales y basados en las necesidades concretas que impidan la generación de excedentes», dice la ley sobre las obligaciones que tendrán supermercados, bares o restaurantes.

En el caso de la hostelería, el primer paso será informar a los clientes de la posibilidad de llevarse los alimentos sobrantes sin coste adicional y, en caso de que estos no los quieran, tendrán que proceder «a la donación de alimentos y otros tipos de redistribución para consumo humano». En tercer lugar, «los alimentos se dedicarán a la alimentación animal y a la fabricación de piensos» y, en última instancia, los alimentos irán destinados a «residuos, al reciclado y, en particular, a la obtención de compost y digerido de máxima calidad para su uso en los suelos».

Las multas irán desde un apercibimiento de multa hasta los 2.000 euros en caso de infracciones leves; las graves, de 2.001 a 60.000 euros y las muy graves, de entre 60.001 y 500.000 euros.