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Economía
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La escapada más bonita por la Sierra de Cádiz: 4 pueblos blancos que parecen de postal

Esta ruta de pueblos blancos condensa miradores, naturaleza, castillos y una vía verde en un recorrido de pocos kilómetros

  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

En pocos kilómetros, esta ruta de pueblos blancos concentra miradores sobre un embalse, bosques de pinsapos, calles excavadas bajo la roca, castillos y una antigua línea ferroviaria transformada en vía verde.

Es una escapada muy recomendable para quienes buscan un fin de semana diferente en Andalucía, pero también una buena manera de tomar el pulso a una de las zonas rurales con más personalidad de Cádiz.

Zahara de la Sierra: la panorámica del embalse que justifica el viaje

Pocos pueblos de Cádiz ofrecen una llegada tan impactante como Zahara de la Sierra. El caserío blanco se eleva sobre una ladera, coronado por los restos de una antigua fortaleza, mientras el azul del embalse Zahara-El Gastor domina el paisaje.

El municipio se ubica en el entorno del Parque Natural Sierra de Grazalema y conserva un trazado de raíces andalusíes. Aquí el mejor plan es:

Grazalema: un pueblo blanco entre montañas y pinsapos

Grazalema cambia el agua del embalse por un escenario de montaña. Su casco histórico, declarado Conjunto Histórico, reúne plazas pequeñas, iglesias, fachadas blancas y calles donde la sierra aparece de fondo.

La localidad forma parte del Parque Natural Sierra de Grazalema, un área especialmente valiosa por su biodiversidad y por albergar poblaciones de pinsapo.

Sin embargo, no hace falta afrontar una gran ruta de senderismo para disfrutar del municipio:

Setenil de las Bodegas: el pueblo de Cádiz donde la roca es el techo

Las calles más famosas de Setenil de las Bodegas no destacan por la altura de sus edificios, sino por lo que tienen encima: enormes masas de roca que cubren viviendas, bares y comercios como si fueran un techo natural.

El municipio se desarrolló aprovechando el tajo abierto por el río Guadalporcún. En lugar de excavar viviendas bajo tierra, buena parte de su arquitectura se adapta a los huecos y salientes que deja la piedra. El resultado es uno de los paisajes urbanos más singulares de España.

Las calles de Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra concentran las imágenes más reconocibles, aunque lo más recomendable es ir más allá:

Olvera: castillo, caserío blanco y una vía verde para seguir la escapada

Olvera ofrece una de las siluetas más reconocibles de la Sierra de Cádiz. En su parte alta, el castillo y la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación dominan un caserío blanco que desciende por la ladera. La subida merece la pena por el patrimonio y, sobre todo, por la panorámica.

Además, desde su antigua estación arranca la Vía Verde de la Sierra, un recorrido que recupera el trazado de una línea ferroviaria nunca puesta en funcionamiento. El itinerario conecta Olvera con Puerto Serrano a lo largo de aproximadamente 36 kilómetros, atravesando túneles, viaductos y zonas rurales.