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La brecha en las pensiones de los jubilados de diferentes autonomías supera los 800 euros por primera vez

Un nuevo jubilado de Vizcaya cobra ya 802 euros más que uno de Orense

Máxima desigualdad entre jubilados españoles. La brecha entre las pensiones de los jubilados de diferentes provincias ha superado por primera vez los 800 euros mensuales. De acuerdo con las cifras de la Seguridad Social sobre la factura de las pensiones en febrero, la pensión media de los jubilados de Vizcaya es de 1.934 euros mensuales, mientras que la de uno de Orense es de 1.132 euros. La diferencia es la citada cantidad de 802 euros. La pensión de jubilación media en el conjunto del país es de 1.568 euros.

Vizcaya tiene la pensión más alta de España, superior a la de Álava, 1.919 euros, y a la de Guipúzcoa, que asciende a 1.848 euros. Asturias sigue al País Vasco y sus jubilados cobran una pensión de 1.835 euros mensuales, y los de Madrid, 1.791 euros al mes.

Mientras, Orense y Lugo, en Galicia, tienen las pensiones de jubilación más bajas del país, con 1.132 y 1.231 euros respectivamente. Jaén, Cáceres y Zamora aparecen también entre las provincias con las pensiones más bajas del país: no superan los 1.350 euros al mes.

Las cifras demuestran que la desigualdad entre los jubilados españoles va en aumento pese a que gobierna en España un partido de izquierdas. Los mecanismos correctores no han servido para reducir esa desigualdad, que va en aumento porque hace seis años era de 615 euros mensuales.

Como es lógico, la pensión va ligada a los salarios, que son más altos en el País Vasco y en Asturias -minería- que en Extremadura, Andalucía o Galicia. Un reciente estudio de BBVA Research señala que la remuneración media en el País Vasco es un 34% superior a la de Murcia o Extremadura.

Según el servicio de estudios del banco, los salarios y la productividad sí están convergiendo, pero no las pensiones. El problema que supone que unos jubilados cobren 800 euros más al mes que otros no se ha podido reconducir y deja una desigualdad latente entre ciudadanos de un mismo país.

Mecanismos correctores como los complementos a mínimos o el tope a las pensiones máximas no han servido para igualar las condiciones de vida de los jubilados, o al menos reducir la brecha autonómica.

Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Esta brecha entre jubilados de diferentes provincias es uno de los problemas del sistema, además de cómo resolver la financiación. El gasto en pensiones sigue marcando récord mes tras mes, y en febrero la factura ya supera los 14.300 millones de euros.

El Gobierno ya aprobó que las pensiones no contributivas se pagaran con dinero de los impuestos, de los Presupuestos Generales. Además, ha intensificado los incentivos para los que se jubilen más tarde de su edad y el castigo para los que se quieran jubilar antes.

Esto permite al sistema ahorrar, aunque no frena el empeoramiento del sistema en su conjunto. La deuda de la Seguridad Social es ya de 136.000 millones de euros y el Gobierno, incluso pese a las inyecciones de capital, tiene que prestarle dinero para pagar las extras en junio y diciembre.