Mourinho sólo tiene una duda de cara al Clásico. Una decisión que afecta al lateral derecho, pero que también condiciona la composición del centro del campo. El portugués debe elegir entre colocar a Valverde en defensa y dar entrada a Camavinga en la medular o apostar por Dumfries como lateral y adelantar al uruguayo al costado derecho. Ahí está el debate. No hay más.
Porque hay dos nombres que no se discuten: Tchouaméni y Arda Güler. El francés para sostener al equipo y el turco para darle juego. El Real Madrid sabe que el Barcelona tendrá más tiempo la pelota, pero también que debe intentar combatir ese dominio. Recuperar y volver a perder el balón a los pocos segundos sería una condena. Necesita piernas para defender y criterio para salir de la presión.
La presencia de Güler responde precisamente a esa necesidad. Mourinho cuenta con él para que el Real Madrid encuentre un pase después del robo, pueda respirar y tenga continuidad con la pelota. En un partido de esta exigencia, defender bien también pasa por aprovechar las posesiones propias. Arda será fundamental para conectar la recuperación con el ataque.
Valverde atrás y Camavinga para reforzar el centro
La primera alternativa coloca a Valverde en el lateral derecho y abre la puerta a Camavinga. El uruguayo ofrece velocidad para corregir, capacidad para sostener esfuerzos y recorrido para acompañar las salidas del equipo. Su presencia atrás permite introducir otro centrocampista sin renunciar a su despliegue.
Con Camavinga junto a Tchouaméni, el Real Madrid ganaría movilidad para disputar los balones divididos, acudir a las ayudas y cerrar espacios por dentro. También tendría un futbolista capaz de superar una primera presión mediante la conducción. Una vía para avanzar cuando el pase más sencillo esté tapado.
Esta opción refuerza la medular y deja a Güler una responsabilidad clara: poner orden cuando el equipo recupere. El objetivo será que el esfuerzo de los centrocampistas encuentre continuidad y permita al Madrid instalarse durante más tiempo en campo contrario.
Dumfries atrás y Valverde con más recorrido por delante
La segunda posibilidad mantiene a Dumfries en el lateral y sitúa a Valverde por delante. El holandés aporta profundidad, potencia para incorporarse y presencia en los balones aéreos. Fede, desde una posición más adelantada, puede presionar arriba, ayudar por dentro y acompañar las transiciones.
Esa sociedad ofrece recorrido por la derecha y permite que el uruguayo aparezca más cerca del área rival. También exige coordinación: cuando Dumfries avance, el equipo necesitará proteger el espacio que quede a su espalda. Valverde tendría un papel importante en esas coberturas.
Mourinho debe decidir qué necesita más para empezar el Clásico, un centrocampista adicional con Camavinga o la presencia de Dumfries para adelantar a Valverde. Tchouaméni y Güler estarán en cualquiera de los dos planes. Uno para sostener y otro para jugar. Porque el Real Madrid asume que tendrá que defender durante muchos minutos, pero necesita argumentos para discutirle el partido al Barcelona cuando recupere la pelota.
Rüdiger o Huijsen para acompañar a Konaté
La otra duda está en el centro de la defensa. Konaté va a ser titular y Mourinho debe decidir quién juega a su lado: Rüdiger o Huijsen. El alemán aporta experiencia en partidos de máxima exigencia, contundencia en los duelos y agresividad para anticiparse y defender hacia delante. Huijsen ofrece una salida de balón más limpia, serenidad ante la presión y capacidad para romper líneas con el pase. Una cualidad especialmente útil en un Clásico en el que el Madrid necesita aprovechar sus posesiones. La elección pasa por reforzar la defensa con el oficio de Rüdiger o ganar con Huijsen un recurso para sacar la pelota desde atrás.