El Real Madrid ya está en Brujas mentalizado de hacer historia en Suiza. Clasificados por todo lo alto a la Final Four de la Youth League después de remontar al Sporting de Portugal, el conjunto de Álvaro López volvió a unas semifinales seis años después. Una gesta que tendrá que continuar este viernes ante un PSG para llegar a la final y devolver a La Fábrica a la cima del fútbol europeo a nivel europeo.
Hacía diez años que no se volvían a ver las caras. La última vez fue un recuerdo amargo con aquel 3-1 que dio el pase a los parisinos, curiosamente, en esta misma fase. Una década después, el Real Madrid quiere devolver el golpe. Ya son sus quintas semifinales y con el título que conquistó Raúl González allá por 2020 ante el Benfica en un épico 2-3. Esta vez, el camino invita a la ilusión.
El Castilla superó con facilidad la primera fase de la liguilla con victorias de mucho mérito ante rivales como el que acabó líder en aquella clasificación, el Chelsea. En cambio, el PSG acabó en decimotercera posición, aunque con victorias de mérito ante rivales como Bayern, Tottenham o Villarreal. Los peligros, jugadores como Adam Ayari, con cinco goles, y Pierre Moungunegue, con repóker de goles y asistencias, pero el Real Madrid tiene efectivos para doblegar a los franceses.
El Real Madrid, extramotivado contra el PSG
Aunque Thiago Pitarch no puede jugar la Youth League después de que jugase tres partidos de Champions bajo las órdenes de Álvaro Arbeloa, el Castilla cuenta con futbolistas en sus filas de la calidad de Daniel Yañez, Joan Martínez, Fortea, Aguado, Cestero y compañía. Muchos de ellos ya han probado el sabor de jugar con el primer equipo, por lo que están más que preparados para el reto.
«Tenemos que darlo todo, al 100%; todos debemos mantenernos unidos: los que estamos en el campo, los que salimos después y los que no juegan. Eso es lo que hemos demostrado en todos los partidos que hemos disputado en la Youth League, y sin duda seguiremos haciéndolo porque somos una gran familia», dijo Yañez.
«Los que jugamos aquí no sentimos la presión de estar en el Real Madrid; solo queremos competir en este importante torneo. Al contrario, nos da una motivación extra para demostrar de qué estamos hechos: eso es lo que llevamos dentro y lo que nos han enseñado desde que llegamos aquí», añadió.
Carlos Díez también se mostró cauto para el partido: «Sabemos que es un equipo muy físico, un equipo que nos va a poner las cosas muy complicadas, un equipo que hace las cosas muy bien. Nosotros, pues tenemos que igualarles a ellos en intensidad, en ganas, y hacer lo que sabemos hacer nosotros con la pelota. Con esto, intentar llevarnos el partido».
«Bueno, pues es un orgullo al final. Sabemos lo que significa pertenecer a este club en una competición europea, sabemos la historia que tiene este club y pues, vamos a salir mañana con las mismas ganas que si fuese el último partido de nuestra vida a defender este escudo, intentar ganar para llegar a la final», comentó.
Desde París ya han avisado que el reto de jugar contra el Real Madrid es mayúsculo: «No vamos a dejar que su nombre nos intimide. Demostraremos que el más merecedor de pasar es el que juegue mejor en el césped. No me sorprenden cómo juegan porque siempre ofrecen un fútbol de alto nivel. Será un partido muy difícil para ambos», confesó Dimitri Lucea, defensa del PSG. «Llevamos preparándonos desde el inicio de la temporada para un partido tan importante como este. Sabemos que estaremos listos el día del partido», añadió Mounguengue.
El Real Madrid vuelve a citarse con la historia de Europa, donde siempre mantiene un vínculo especial. El Stade de Tuilière en Lausana a partie de las 18:45 horas dictará quién es merecedor del billete a la final, y la motivación de los de Álvaro López invita a que tengan una marcha más para soñar con la cima de la Youth League seis años después.