El Real Madrid volvió a tropezar en la Liga Endesa por cuarto partido consecutivo, esta vez contra el Baskonia (83-88). Todas las derrotas sufridas, tres de ellas en casa, han sido desde que el pasado 3 de mayo, día en que selló matemáticamente su primer puesto para los play off con una victoria heroica ante el UCAM Murcia en medio de la eliminatoria con el Hapoel Tel Aviv.
La mejor noticia, la implicación de David Krämer, aportando 13 puntos con tres triples de cinco, y el debut de Ömer Yurtseven (cinco encestes, cuatro rebotes, dos asistencias, dos robos y 10 de valoración), flamante fichaje y único pívot disponible del equipo blanco para lo que queda de Liga… si no reaparece ninguno de los lesionados. No será Usman Garuba, que tiene roto el tendón de Aquiles, ni Edy Tavares, aunque cabe la posibilidad de que Alex Len sí lo haga.
El más destacado de los blancos volvió a ser Mario Hezonja, que con el MVP de la temporada ya en el bolsillo firmó 21 puntos, siete rebotes y 27 de valoración. Y mejor todavía estuvo un Palacio entregado a su equipo pese a la derrota. La afición madridista no dudó en levantarse a sus jugadores y al cuerpo técnico, sobre todo a Sergio Scariolo, por su hazaña en Atenas que no pudo acabar con el título en las vitrinas por culpa de los árbitros en la final frente a Olympiacos.
Este también cantó una y otra vez el «¡Euroliga mafia!» al inicio del choque. El enfado es tremendo, tanto en el club como en su afición. En un choque igualado hasta el final, la enorme calidad de Luwawu-Cabarrot decantó la balanza a favor de los azulgranas con 10 puntos consecutivos en los últimos dos minutos para aupar al Baskonia al segundo puesto a falta de la última jornada… y el aplazado Barcelona-Valencia Basket.
Debut de Yurtseven con derrota del Madrid
Con el liderato ya amarrado, el aliciente local estuvo en el debut del turco Yurtseven. Lo hizo como titular, y el Real Madrid, sin Gaby Deck (descanso) ni Andrés Feliz (leve contractura), buscó situaciones dentro para él. Aún tímido en ataque, el turco mostró sus buenas dotes combinativas para que el equipo encontrase varios tiros liberados desde el 6,75.