Facundo Campazzo respetó la liturgia que engloba a la previa de un partido por un título como el de este domingo entre el Real Madrid y el Baskonia en el Roig Arena (19:00 horas). Ni el base argentino ni Rodions Kurucs, ala pívot baskonista, quisieron mirar y mucho menos tocar el trofeo de la Copa del Rey durante la presentación de la final en el hotel Primus, donde se concentraron los ocho equipos de esta edición.
Campazzo y Kurucs trasladaron sus sensaciones anteriores al duelo en Valencia y el base madridista fue preguntado por las derrotas en las cuatro últimas finales a un partido: Euroliga (Berlín 2024), Supercopa (Murcia 2024), Copa (Las Palmas 2025) y Supercopa (Málaga 2025). «Venimos de finales perdidas, pero este es un equipo totalmente nuevo. Aun así, tenemos el mismo objetivo: ganar el máximo número de títulos», afirmó.
También habló de la importancia de la capitanía de Sergio Llull en el equipo blanco a sus 38 años: «Para nosotros, tenerlo es oro, solo suma, y más al nivel que está jugando. Nos muestra el camino sin tener que hablar, con sus acciones. Es para ver y para aprender. Disfrutamos y aprendemos de su liderazgo».
«Es una final y es un 50%. Baskonia tiene mucho poderío ofensivo, te puede hacer daño de muchas maneras y te obliga a estar concentrado. Lo mental va a ser muy importante. Va a ser una final durísima, creo que están los dos equipos que mostraron mejor baloncesto, con buen nivel colectivo e individual. El que mejor marque el ritmo y controle los detalles va a tener más chances. Hemos trabajado muy duro y trataremos de marcar nuestro ritmo», vaticinó.
Campazzo y el milagro Hezonja
Sobre el épico desenlace de la semifinal contra el Valencia Basket, el Facu aseguró que «si jugamos 10 partidos así, ocho los pierdes, pero Mario (Hezonja) estuvo certero y valiente».