El Real Madrid estaba teniendo problemas para establecer una dupla de centrales fija. En principio, Éder Militao y Rüdiger parecían inamovibles, pero las lesiones supusieron un auténtico rompecabezas el año pasado. Esta temporada José Mourinho parece tenerlo muy claro, ya que Dean Huijsen e Ibrahima Konaté han sido titulares en cuatro de los cinco partidos disputados.
La dupla está siendo muy sólida, aunque están teniendo problemas para ponerle la guinda a los encuentros, ya el equipo ha encajado un gol en todos los partidos (Rüdiger fue titular ante el Malaga). Pese a ello, las sensaciones están dejando muy contento al entrenador, que parece no tener dudas respecto al muro defensivo. Además, el español está siendo clave en la salida de balón, actualmente es el jugador del equipo que más pases realiza y el séptimo de la Liga (278).
El choque de estilos le está gustando a Mourinho. Por un lado, Konaté está demostrando un poderío físico imponente, lo que le está convirtiendo en una garantía al choque. Por su parte, Huijsen ha mejorado mucho su conexión en defensa y cada vez se anima más con balón, lo que permite al equipo jugar con un creador de juego extra.
Los avances del ex del Bournemouth también se están viendo reflejados en las estadísticas. En los rankings del conjunto blanco, actualmente lidera en despejes (20) y duelos aéreos ganados (9). El francés se impone en las intercepciones (16) y no se queda atrás en la salida de balón (206 pases completados).
Tres posiciones definidas: la incógnita está en el lateral derecho
Huijsen, Konaté y Cucurella se han asentado en el once inicial. Mourinho tendrá más opciones en la pareja de centrales cuando recupere a Asencio y Militao, aunque lo tendrán muy complicado si la dupla se mantiene a este ritmo. La duda principal del entrenador está entre Trent Alexander-Arnold y Denzel Dumfries, el neerlandés es más solido a nivel defensivo y podría quedarse con el puesto, aunque tendrá que imponerse al pie del ex del Liverpool.