La Dirección de Fútbol del Real Madrid continúa su trabajo desde que se cerró la ventana de fichajes de verano el pasado 2 de septiembre con la misma discreción que lo viene haciendo hace años. El área dirigida por José Ángel Sánchez y Juni Calafat centra ahora sus esfuerzos en tres vías paralelas: las renovaciones o ampliaciones de contrato, las posibles salidas y las opciones para incorporar a algún jugador en el mercado de invierno que reabre el próximo mes de enero.
Aunque la obligación de este departamento es monitorizar durante toda la temporada a jugadores para cualquier demarcación, desde el Real Madrid se deja claro que la construcción de la plantilla se hace siempre en verano y no en invierno, un mercado en el que el club blanco no suele moverse salvo en contadísimas excepciones.
Como podría ser la de este próximo mercado invernal, siempre que se den las condiciones necesarias para que el Real Madrid se refuerce. Eso sí, desde el club dejan claro que no van a fichar a ningún jugador sólo para completar la plantilla y que sólo se moverán en enero si se pone a tiro un jugador con nivel para ser titular para Mourinho.
Centrocampista… o central
El puesto de centrocampista creativo es el que, más de dos años después de la retirada de Toni Kroos, sigue sin cubrir el Real Madrid. No hay demasiados jugadores en el mercado capaces de soportar a sus espaldas el peso del juego del equipo madridistas y, los pocos que hay, o no están en venta (Vitinha o Pedri) o tienen precios desorbitados. La opción de Rodri hubiera aliviado muchos males del equipo de Mourinho pero se decantó por el Barcelona.
Cerrada la vía Rodri, el Real Madrid manejaba otros nombres en verano pero ninguno encajaba del todo. Y son los mismos futbolistas que se mantienen en la órbita madridista (y de otros clubes) de cara al mercado de enero. El primero es Adam Wharton (Blackburn, Inglaterra, 2024), pero los 100 millones que pide el Crystal Palace por su traspaso siguen siendo un obstáculo que parece insalvable.

Kees Smit (PSV) o Manu Koné (Roma) serían opciones algo más asequibles en lo económico pero la juventud del primero y la similitud del segundo con futbolistas que ya tiene Mourinho como Camavinga o Fede Valverde son inconvenientes que desde el Real Madrid valoraron en verano antes de lanzarse en serio a por ellos.
Además de la búsqueda de opciones de mercado para reforzar el centro del campo, José Mourinho sabe que su plantilla no anda sobrada de centrales de nivel. La cercana vuelta de Militao (se le espera para finales de octubre) podría aliviar los males del equipo en la salida de balón y a la hora de adelantar la defensa, pero el regreso del brasileño, tras dos cruzados y dos lesiones musculares graves, es toda una incógnita para el Real Madrid. Si el brasileño no volviera a su nivel o sufriera alguna recaída, el club podría valorar la incorporación de un central en enero.