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RAMÓN TENÍA RAZÓN

Toda la verdad sobre la última palanca ‘fake’ del Barcelona

El Barcelona sigue operando de una forma que parece difícil de conciliar con la justicia competitiva a la que se someten el resto

Año nuevo, vida nueva. Salvo para el Barcelona que continúa jugando al límite financiero ante el asombro de muchos. Estamos en la jornada en la que ha sido inscrito un nuevo fichaje en el conjunto culé: Vitor Roque. El delantero brasileño promete dar muchas alegrías a su afición, pero lo cierto es que su inscripción no habría sido posible sin la terrible lesión de Gavi. El artículo 77 de la normativa permite a los clubes inscribir fichajes en estos casos, aunque como en el caso del Barcelona estén absolutamente bloqueados y sin límite salarial para poder operar. Quizás no es estético, pero sí es legal. No obstante, a partir del 1 de julio, el Barça tendrá que idear otra forma de inscribir a Roque, puesto que ya no estará abierta esta posibilidad abierta por la lesión de Gavi.

También hemos sabido en los últimos días que el Barça demandará a Libero por el milagro de los 40 millones que le adeudan por Barça Vision. Es llamativo que hayan sido tan firmes con los alemanes y no lo fueran antes con Roures o Socios.com, claro que si uno atiende a lo declarado por estos últimos, parece lógico entender que nunca se sintieron comprometidos a tener que pagar los 200 millones prometidos a la Liga y firmados por sendos contratos.

Una sencilla lógica de los hechos invita a pensar que Laporta hizo una venta en agosto de 2022 de Barça Studios en la que pidió 20 millones a los compradores (lo que necesitaba para que los auditores y la Liga dieran el OK) y que de palabra o en documento aparte, les liberó de los otros 180 millones con la promesa de que la salida a bolsa atraería a compradores que asumirían esa parte.

Nadie cree la palanca de Laporta

Lo cierto es que ni hubo salida a bolsa ni nadie se cree que Barça Vision valga lo que defiende Laporta. Esto ha acarreado que la Liga haya bloqueado al Barça su capacidad de inscribir en la misma proporción que se han manifestado los impagos, pero la Liga 22/23 ya está en el museo del Barça gracias a los 200 millones que pudo emplear el conjunto culé.

El mismo club que ha protagonizado lo de Negreira, sigue operando de una forma que parece difícil de conciliar con la justicia competitiva a la que se someten el resto. Quizás Tebas o la Federación deban considerar si cabe tomar alguna medida o instar algún procedimiento para que el artificio de la palanca infinita no quede impune. El prestigio de la Liga española y su credibilidad han sido estresados de nuevo por mismo de siempre.