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Liga: Rayo-Racing de Santander

Pocos pero muy claros: la afición del Rayo en Leganés vuelven a entonar el «¡fuera, fuera!» contra Presa

Volvía el Rayo Vallecano a jugar en Leganés y volvía a estar prácticamente solo. La mayor parte de la afición, en señal de protesta por la situación del club, ha decidido no acudir a Butarque mientras que el equipo no juegue en su estadio, pero los pocos que acudieron fueron muy claros. Al entrar Raúl Martín Presa al palco, la afición volvió a ser un clamor contra él. Los gritos de «¡fuera, fuera!» volvieron a retumbar en el feudo pepinero, por parte de los poco más de 2.000 rayistas que acudieron, a los que se sumaron los cerca de 1.000 aficionados del Racing de Santander.

El conjunto franjirrojo vive una crisis institucional sin precedentes. Y eso que los problemas han sido constantes en los últimos años. Sin estadio, porque la Comunidad de Madrid les ha retirado la concesión de Vallecas y, además, no les dan luz verde para jugar allí, al considerar que se pondría en peligro la seguridad de los aficionados, el club vive unas semanas de lo más convulsas. Obligados a jugar en Butarque, las proclamas de los que se desplazan para seguir a su equipo son claras contra la propiedad.