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Tenis: US Open 2026

La madre de las finales en el US Open femenino: Sabalenka con corona pero sin trono ante Rybakina, quien se lo arrebató

La bielorrusa, vigente campeona del torneo, dejará de ser número uno el próximo lunes revalide o no el título

La cima del tenis se la ha arrebatado la kazaja, que además será su rival en la final por el último Grand Slam del año

Fumata blanca en la Arthur Ashe. Habemus final femenina del US Open. La noche neoyorquina truncó el sueño americano en la grada, donde fantaseaban con una final patria. Pegula y Gauff debían vencer en semifinales a Sabalenka y Rybakina respectivamente y no sucedió ni lo uno, ni lo otro. Las dos estadounidenses cayeron (7-5, 6-2) en contra de Pegula y (3-6, 6-4 y 6-4) adverso para Gauff.

Los resultados desembocan en una final morbosa entre Sabalenka, vigente campeona, y Rybakina, quien acaba de arrebatar precisamente a Sabalenka el número uno del mundo. Vayan tomando asiento para el sábado. Desde el primer peloteo, la bielorrusa impuso un ritmo atronador con golpes de derecha que estremecían la línea de fondo. Sin embargo, Pegula no cedió terreno fácilmente; respondió con la frialdad de quien juega en casa, obligando a Sabalenka a exigirse al máximo en los momentos clave.

Cada punto era un choque de estilos, la furia desatada contra el orden metódico. En los tramos decisivos, Sabalenka apretó los dientes, aceleró con su servicio y firmó tiros ganadores inapelables que quebraron la resistencia de la estadounidense. Con un rugido final liberador, cerró el partido, coronando una actuación inolvidable en Nueva York. «Jugar aquí es muy especial», dijo.

Y tanto. De vencer el próximo sábado, lograría su tercer US Open consecutivo e igualaría la gesta de Serena Williams. La Arthur Ashe vibraba con la energía del público local, volcado por completo en apoyar a Coco Gauff. Sin embargo, Elena Rybakina demostró que la serenidad también puede ser una fuerza devastadora en el tenis de máxima exigencia.

El arranque favoreció a la joven estadounidense. Con una movilidad prodigiosa y una defensa asfixiante, Gauff tomó la iniciativa y se adjudicó el primer set. La multitud celebraba cada punto como propio, augurando otra noche mágica para la afición neoyorquina. Pero Rybakina mantuvo la calma imperturbable que la caracteriza.

Ajustó la mira de su devastador servicio, acortó los intercambios y comenzó a dominar con tiros profundos e inapelables desde el fondo. Tras adjudicarse el segundo set, la kazaja apretó el acelerador en el definitivo, silenciando los gritos de la grada al conseguir el tercero. «Voy a tener que subir mi nivel para ganar el título porque Sabalenka es una jugadora increíble», dijo. El sábado, duelo entre la reina con corona, pero sin trono, ante la princesa que se lo ha ocupado.