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Estaban jugando un torneo organizado por la Euroliga

El infierno del Valencia Basket Junior en Abu Dabi: «Escuchábamos explosiones y no veíamos nada»

Jugadores de 16 y 17 años quedaron atrapados en el hotel varios días

El entrenador Gonzalo Muinelo explicó el miedo que sintieron por las bombas

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El Valencia Basket Junior por fin está en España. Después de pasar cuatro días encerrados en un hotel de Abu Dabi por los bombardeos entre Irán e Israel y Estados Unidos, el equipo logró escapar del país dejando atrás uno de los recuerdos más aterradores después de vivir cómo estuvieron cerca de las explosiones causadas por la guerra de Oriente Medio.

La razón por la que estaba allí el equipo valencianista se debía a que estaban participando en la Euroliga sub-18. Ya habían jugado varios partidos, pero el estallido del conflicto bélico causó que la organización se viese obligada a cancelar el torneo y comenzar así una evacuación para no poner en riesgo la seguridad de los equipos que viajaron.

El Valencia Basket no tuvo tiempo para coger un avión ya que el tráfico aéreo se cerró, por lo que no le quedó otra que refugiarse en su propio hotel a la espera de tener una oportunidad de salir de Abu Dabi. Después de esas horas, sintieron el verdadero terror de vivir una guerra desde dentro: «No había intranquilidad porque los habitantes de allí hacían vida normal. Sí que había momentos en los que se escuchaban explosiones, pero nosotros no veíamos nada, solo escuchábamos».

«Hubo un momento en el que sonaba la alarma del móvil y tenías que seguir el protocolo de seguridad que te marcaban, pero nada más. Lo hemos vivido con la incertidumbre de no saber cuándo íbamos a volver, pero el club ha estado muy pendiente y trabajando para que pudiéramos volver lo antes posible. La Euroliga se ha portado muy bien con nosotros y se lo agradecemos. Las familias estaban muy pendientes y han demostrado una fortaleza y una confianza en nosotros y el club que es digna de agradecer».

Después de los primeros días, el entrenador confesó la alegría cuando les dieron luz verde para volar a Turquía para iniciar el regreso a casa. Según explicó Muinelo, los jugadores mostraron una gran alegría al saber que la espera había terminado y, al llegar al aeropuerto de Manises (Valencia), muchos se reunieron con sus familias para poner fin al infierno.