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Tenis: US Open 2026

Rodaje terminado: Alcaraz se instala de nuevo en su rutina ganadora y avanza a octavos del US Open

El murciano alcanza velocidad de crucero al derrotar a Wu sin ceder set alguno

Avanza a octavos de final donde se medirá a Tommy Paul, la primera gran piedra en su camino

Golpe de abanico e intercambio de botellas en la Arthur Ashe. La jornada es sofocante en la grada, también en la pista. Especialmente para Wu, que ve cómo los golpes de Alcaraz van de un lado a otro y terminan en el contador del murciano, que no deja de sonreír. Ya se ha instalado en su rutina victoriosa. Los triunfos no tienen la superioridad de antes porque viene de cuatro meses inactivo, pero la inercia es idéntica. Su sonrisa prevalece sobre todos los rivales. Este domingo, tras superar (6-3, 6-4, 6-1) a Wu, se enfrentará a Tommy Paul por un puesto en cuartos de final.

Será el primer gran examen para Alcaraz, cuyo estudio sigue al alza. La secuencia ante Wu acaba con Alcaraz encordando el arco y lanzando flecha, como Odiseo. Su viaje hasta Nueva York también es la historia de un regreso y peleas contra los dolores físicos y fantasmas propios. Los espanta Alcaraz cuando empuña una raqueta, ahí es feliz, ahí no se tuerce. Finaliza su rodaje al tercer partido y ya se divierte con los aficionados antes, durante y después de los partidos. Adiós, nervios. Hola, rutina ganadora. La abraza Alcaraz con una sonrisa.

Así acabó el partido y así lo inició. Con break a favor para no dar oportunidad al ímpetu de Wu. Alcaraz fue un torbellino de inicio. Sin un saque muy potente, pero preciso y sólido, especialmente en el porcentaje (77%) de primeros. Y cuando el punto se alargaba, su derecha corría y corría. Qué velocidad. Cambiaba el ritmo como si no se hubiera tirado cuatro meses en el dique seco. Y cuando eso ocurre, es difícil argumentar una respuesta continuada. Wu logró un break, pero Alcaraz le castigó con otro dos y el primer set al bolsillo.

El ejercicio ante Wu, número 113 del mundo, es de esos que resultan engañosos. Sobre el papel apuntan a una cómoda victoria, pero se convierte en una piedra en el zapato a medida que avanza el partido. No tiene un gran saque, de hecho, sufrió con los primeros servicios, pero es de esos que siempre intentan devolver una bola más. Así llegó a provocar cierta frustración en Alcaraz. «No puedo estar jugando así», bramó al cielo de Nueva York. Se rehízo y sentenció el segundo set. Golpe al mentón de Wu.

Lo siguiente que recibió el chino fue un vendaval, como cuando Odiseo enfadó a Poseidón. Alcaraz se soltó y le endosó un parcial de cinco juegos seguidos que aniquiló el partido. Que pase el siguiente. Se llama Tommy Paul, es estadounidense y actual 21º del mundo. Primera gran prueba para Alcaraz, ahí se sacarán más conclusiones sobre sus aspiraciones de revalidar su corona. Aunque ya se pueden extraer dos, necesita coger ritmo de partido y que su muñeca le respete. Lo primero ya ha ocurrido y lo segundo va en camino.