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Frases para la historia

El significado del proverbio africano «el pequeño pájaro no canta hasta que oye a los mayores» y cómo aplicarlo en la educación de nuestros hijos

  • Xabier Vergara
  • Xabier Vergara (Pamplona, 2004). Especialista en periodismo de SEO y en actualidad deportiva. Con experiencia en medios nacionales de referencia como El País (Grupo Prisa), el Diario Marca y ahora en OkDiario. Perfil mixto entre redacción de noticias y análisis de métricas en tendencia.

Educar a un niño es una de las tareas más importantes de la vida de una persona. Transmitir unos valores correctos y educados para que estos sean grandes personas el día de mañana requiere de un conocimiento paternal muy amplio. En muchas ocasiones, los niños son los reflejos de los padres, ya que aprenden todo lo que ven de ellos.

Es por ello que este proverbio africano aporta un consejo vital para aquellas personas que quieren educar correctamente a sus hijos. Haciendo referencia a los pájaros, la cultura africana busca hacer una metáfora con uno de los puntos más críticos de la crianza de los hijos.

Qué quiere decir esta frase

Esta oración hace referencia al mundo animal para explicar el proceso real del aprendizaje. Al igual que los animales, los bebés y niños dependen completamente de sus padres para su supervivencia. Durante los primeros años de vida, la labor de los padres es enseñar a sus hijos cómo afrontar la vida que les viene por delante.

Sin embargo, ese aprendizaje no es selectivo. Los niños aprenden todo aquello que ven reflejado en sus padres, ya que estos les consideran su modelo de aquello que está bien en la vida. Es por ello que el proverbio hace referencia a la importancia que tiene lo que hacemos delante de nuestros hijos, ya que ellos no filtrarán aquello que está bien o mal, y por ende lo aplicarán en su vida cotidiana.

Una frase que continúa vigente hoy en día

Si algo tiene el proceso de criar a los hijos, es que es algo que se lleva haciendo desde el comienzo de la existencia del ser humano. Durante milenios, nuestros antepasados han educado a sus hijos siguiendo unos valores guiados por la cultura, el lugar de procedencia y las tradiciones familiares. Es por ello que esta frase ha trascendido generaciones de padres que deben conocer a la perfección el valor que tiene decir o hacer algo delante de sus hijos.

Cómo aplicar este proverbio a la educación de los hijos

Lo primero sobre lo que debemos reflexionar como padres es sobre qué tipo de valores y educación les queremos brindar a nuestros hijos. Este ejercicio interno nos hará tener mucho más clara la forma en la que orientar diferentes situaciones y a cómo evitar perder los estribos o hacer algo que no deberíamos delante de nuestros hijos.

A través de la filosofía conseguimos mejorar en la forma de criar a nuestros hijos y poder ofrecerles una buena enseñanza, siendo el reflejo de un buen modelo de comportamiento paterno.