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Rara es la casa de España donde no hay azulejos. Por muchos años que pasen son un habitual en los baños y cocinas. Tienen grandes ventajas, pero también son dificilísimos de limpiar. Por suerte, hay un truco casero para dejarlos impolutos.
La junta de los azulejos es muy porosa y para limpiarlos hay que dedicarles un tiempo que, muchas veces, no tenemos. Eso ha hecho que salgan a la venta productos comerciales o que se viralicen remedios caseros como el uso del vinagre. Aun así, esas no son las mejores opciones.
Ten en cuenta que tener sucias las juntas de los azulejos no sólo resulta poco estético, sino que también puede producir daños en tu casa. Éstas cumplen una función estructural y si no las limpias provocarás que el azulejo se rompa.
El truco para limpiar los azulejos de la cocina en un minuto
La limpieza de la cocina es una de las tareas que más tiempo nos ocupa. Por ello, siempre es recomendable conocer el máximo número posible de remedios caseros.
Las juntas de los azulejos son estructurales y ayudan a que no se filtre el agua. Es decir, son totalmente necesarias pero como contrapartida pueden acumular humedad, moho, grasa, suciedad, residuos de jabón, etc.
En resumidas cuentas, si no limpias los azulejos de la cocina o del baño puedes tener tres problemas:
- Aparición de bacterias, moho u hongos, que produzcan malos olores y apariencia antiestética.
- Las filtraciones pueden provocar que el azulejo se rompa.
- La presencia de bacterias y otros microorganismos puede ser perjudicial para la salud, especialmente en personas alérgicas.
Existen muchos productos comerciales compuestos por ácidos débiles y agentes blanqueadores, que buscan dar una apariencia más estética y disolver la cal acumulada.
Sin embargo, éste no es el mejor truco para dejar los azulejos como nuevos. Si buscas un acabado perfecto debes realizar la siguiente mezcla; y no incluye vinagre:
- Bicarbonato sódico: actúa como un abrasivo suave natural. Es muy efectivo en superficies porosas como las juntas. También es alcalino y ayuda a eliminar la grasa.
- Agua oxigenada: es uno de los desinfectantes más potentes que tenemos por casa. Al contactar con las manchas, genera unas burbujas perfectas para romper las moléculas de la suciedad acumulada.
- Jabón para platos: reduce la tensión superficial del agua, por lo que ayuda a que penetre mejor en las juntas sucias. Esto ayuda a descomponer y emulsionar la grasa.
Lo único que debes hacer es mezclar los tres ingredientes. La proporción debe ser de 50 miligramos de agua oxigenada por cada 100 gramos de bicarbonato. Puedes utilizar un cepillo de dientes viejo para aplicarlo.
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