Restauran la granja de un priorato en León y aparece bajo el suelo una bodega oculta desde hace 250 años con maravedís acuñados por Carlos III
Cuando uno se lanza a restaurar una casa antigua se puede llevar una sorpresa histórica. Eso es lo que ha ocurrido en las obras de la Granja de Santullano, en San Esteban de Valdueza, en Ponferrada. Bajo este edificio leonés han aparecido los restos de una antigua bodega ligada al priorato.
Entre los materiales recuperados hay una pieza pequeña que aporta una fecha concreta: una moneda de cuatro maravedís acuñada en 1775, durante el reinado de Carlos III. Junto con los restos de loza, será fundamental para conocer la actividad de la bodega entre el siglo XVIII y la primera mitad del XIX.
Este hallazgo ha puesto en valor a los controles arqueológicos de las obras de rehabilitación. Sin este estudio no sabríamos cómo se aprovechaba la finca bajo el liderazgo de la comunidad religiosa.
Hallan una bodega del priorato y una moneda del siglo XVIII en la restauración de una granja
Los descubrimientos que más han llamado la atención son los tres tinos que usaban para la producción y la conservación del vino. Este ha sido el elemento que han usado los arqueólogos para saber la función de la estancia.
Para la datación de la bodega, el elemento principal ha sido el hallazgo de unas monedas del siglo XVIII. En concreto, de cuatro de maravedís acuñados en 1775.
Para interpretar el hallazgo, es interesante tanto el objeto como el lugar donde apareció. Una moneda aislada cuenta una historia limitada; acompañada de cerámica, estructuras y recipientes de uso vinícola, ayuda a reconstruir la vida de una dependencia concreta.
En el caso de Santullano, esas pistas han devuelto el protagonismo a las tareas de elaboración y almacenamiento del priorato. Y es que demuestra que la actividad iba mucho más allá de lo religioso.
La nueva etapa de la granja de Santullano en León
La finca ocupa unas 13 hectáreas de prados y bosque y cuenta con alrededor de 2.000 metros cuadrados construidos. Entre sus dependencias destacan una capilla y distintas construcciones anexas, además del edificio principal.
Como ocurrió con tantos edificios religiosos, su trayectoria cambió con la desamortización de 1835 y la posterior subasta. Desde entonces pasó por diferentes propietarios, hasta llegar al proyecto de recuperación actual, promovido por Pescaderías Coruñesas.
La actuación contempla restaurar y poner en uso una bodega histórica, además de habilitar estancias complementarias. El Ayuntamiento de Ponferrada sometió la solicitud a información pública dentro de la tramitación de una autorización de uso excepcional en suelo rústico.
Además, el hallazgo arqueológico ha añadido una capa de historia al inmueble.
Qué ocurrirá con la bodega del siglo XVIII descubierta en un pueblo de Ponferrada
La Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de León ha autorizado el desmontaje de la estructura, con la condición de que antes quede documentada mediante planos, fotografías y fotogrametría.
Este registro permitirá conservar información sobre la disposición de los restos y sus características. Por ejemplo, la fotogrametría utiliza fotografías para obtener mediciones y representaciones del espacio, algo especialmente útil cuando una estructura va a desmontarse.
La documentación deberá incorporarse después a un espacio expositivo, mediante paneles o recursos audiovisuales. Allí se explicarán las actividades de la bodega y las transformaciones del priorato, para que el descubrimiento pueda conocerse también una vez concluidas las obras.